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sábado, 29 de marzo de 2014

Cría de gusanos de seda

La vermicultura, la cría de gusanos, tiene una larga historia en algunas culturas. Los gusanos, sobre todo el gusano de la harina (que es una larva, no un auténtico gusano del escarabajo nocturno), se crían en miles de millones para servir de alimento a los animales de laboratorio y de compañía. Los gusanos también se emplean en operaciones de compostaje (vermi-compostaje). Sericultura es el término que se emplea para la producción de capullos del gusano de seda, que consiste en la alimentación del gusano de seda y la formación de capullos. El cultivo del gusano de seda y de la oruga de la polilla de la seda se remonta a a 3.000 a. de C. en China. Los criadores de gusanos de seda han domesticado a la polilla correspondiente; no quedan poblaciones salvajes. Los gusanos de seda sólo comen hojas de morera. Por eso, la producción de la fibra ha dependido siempre de la estación de floración del árbol de la morera. Se han creado alimentos artificiales para el gusano seda, de forma que la producción pueda mantenerse todo el año. Los gusanos de seda se crían en bandejas que a veces se apilan. Los gusanos tardan unos 42 días en alimentarse a una temperatura constante de 25 C. Puede ser necesario usar calefacción artificial. La seda es una secreción de la boca del gusano que se solidifica al entrar en contacto con el aire. El gusano de seda segrega unos 2 km de hilo de seda para formar un capullo en la fase de crisálid (Johnson 1982). Una vez formado el capullo, el sericultor mata las crisálidas en un horno, y envía los capullos a una fábrica. En la fábrica se recoge la seda del capullo y se convierte en hilos y madejas.
El nueve por ciento de los sericultores manifiesta asma en respuesta a las escamas de la mariposa del gusano de seda, aunque casi todos los casos de asma en sericultores se atribuyen a la inhalación de heces del gusano. Además, el contacto de la piel con los pelos de la oruga del gusano puede producir una importante dermatitis de contacto irritante. El contacto con la seda pura también puede producir reacciones cutáneas de tipo alérgico. Para la producción de mariposas del gusano de seda, el tratamiento por hiposensibilización (para las escamas de la mari- posa y las heces) logra mejorías en el 79,4 % de los tratados. Los corticosteroides pueden revertir los efectos de los antígenos inha- lados. Las lesiones cutáneas pueden responder a las lociones y cremas a base de corticosteroides tópicos. Los antihistamínicos tópicos alivian el picor y la quemazón. Se han identificado casos de intoxicación por monóxido de carbono en algunos sericul- tores en sus casas, donde mantienen el calor con las chimeneas de carbón con que crían a los gusanos. Las chimeneas de carbón
y los calefactores de queroseno deben ser sustituidos por calefac- ciones eléctricas para evitar la exposición al monóxido de carbono.

Final 


viernes, 28 de marzo de 2014

Cría de insectos en masa (II)

Una típica instalación estéril de insectos tiene un sistema de aire estanco para impedir que entren insectos no deseados y que escapen los fértiles. Las tareas de cría consisten en fregar y barrer, apilar los huevos, lavar las bandejas, preparar la dieta, inocular (colocar los huevos en agar), teñir las crisálidas, asistir a la salida del capullo, empaquetar, poner en cuarentena, irradiar, hacer la selección y pesar. En la sala de crisálidas se mezcla la vermiculita con agua, y se pone en las bandejas. Se apilan las bandejas y se barre el polvo de vermiculita con una escoba. Se separan las crisálidas de la vermiculita mediante un cedazo. Las crisálidas elegidas para la técnica de esterilización de insectos son transportadas en bandejas apiladas sobre enrejados hasta la cámara de irradiación, que se encuentra en una zona o depen- dencia diferente, donde son irradiadas y quedan esterilizadas
(Froehlich 1995; Kiefer 1996).
Quienes trabajan con insectos, incluidos los criadores de gusanos de seda, pueden presentar una reacción alérgica a aler- genos de los artrópodos (escamas, pelos u otras partes del cuerpo). Los síntomas iniciales son picor de ojos e irritación nasal, seguidos por episodios intermitentes de estornudos, tos y disnea. En adelante, la exposición al alergeno desencadenará crisis de asma. Los entomólogos y quienes trabajan en dependencias de moscas estériles están expuestos a diversos agentes potencialmente peligrosos e inflamables. Son los siguientes: en los laboratorios de entomología, alcohol isopropilo, etil alcohol y xileno; en la sala de preparación de la dieta se usa el alcohol isopropilo disuelto en agua para esterilizar las paredes y los techos mediante un pulverizador. El polvo de vermiculita comporta problemas respiratorios. Algunas vermiculitas están contaminadas por asbesto. Las unidades de manipulación en estas instalaciones emiten ruido que puede ser nocivo para la audición de los empleados. En las dependencias puede utilizarse una adecuada ventilación y protección respiratoria personal para controlar la exposición a alergenos y polvos del aire. Deben usarse materiales de trabajo que no produzcan polvo. El aire acondicionado y el recambio frecuente de los filtros puede ayudar a reducir las concentraciones atmosféricas de púas y pelos. Los rayos X o gamma (radiación ionizante) pueden dañar al material genético. En las dependencias de irradiación es nece- sario usar protección frente a los rayos X y gamma y sus fuentes (Froehlich 1995; Kiefer 1996).


jueves, 27 de marzo de 2014

Cría de insectos en masa (I)

En los laboratorios se crían más de 500 especies de artrópodos, como hormigas, escarabajos, ácaros, moscas, polillas, arañas y garrapatas. Un uso importante de estos artrópodos es para el control biológico de otras especies animales. Por ejemplo, hace
2.000 años, en los mercados de China se vendían nidos de hormigas tejedoras para colocarlos en los huertos de cítricos y así apresar a las plagas de las cosechas. Hoy día se han identificado más de 5.000 especies de insecto que pueden servir como posibles controladores biológicos de las plagas, y 300 se usan con éxito habitualmente en 80 países. Los vectores de las enfermedades también se han convertido en objeto de control biológico. Por ejemplo, el mosquito carnívoro del sureste de Asia, Toxorhyn- chites spp., también conocido como mosquito “tox”, tiene una larva que se alimenta de las larvas del mosquito tigre Aedes spp., que transmite enfermedades como la fiebre del dengue a los seres humanos (O’Toole 1995).
Se han creado instalaciones de cría masiva para criar insectos estériles como herramienta no química de supresión de plagas. Una de esas instalaciones en Egipto cría mil millones de moscas de la fruta (unas 7 toneladas) por semana. Esta industria de cría tiene dos ciclos principales. Uno es la conversión de alimento
o ciclo de incubación de las larvas, y el otro es la propagación o ciclo de producción de huevos. La técnica de los insectos esté- riles se usó por vez primera para eliminar al gusano tornillo, que ataca al ganado vacuno. La esterilización se logra radiando a las crisálidas justo antes de que salga el adulto del capullo con rayos X o con rayos gamma Esta técnica consiste en tomar enormes cantidades de insectos criados y estériles y liberarlas en las zonas infestadas donde los machos estériles copulan con las hembras salvajes, que son fértiles. Al romper el ciclo vital del insecto se reduce espectacularmente la tasa de fertilidad de estas plagas. Esta técnica se emplea con los gusanos tornillo, las lagartas, el gorgojo del algodón y la mosca de la fruta (Kok, Lomaliza y Shivhara 1988).

miércoles, 19 de febrero de 2014

Apicultura (II)

para el invierno, envolviéndolas en papel de alquitrán para proteger las colonias del viento y absorber el calor del sol. También proporciona a las abejas almíbar de azúcar con medi- cación para su consumo invernal. En primavera se abren las colmenas para que empiecen a producir como colonias adultas. Si la colonia alcanza un número excesivo de miembros, creará otra reina mediante una alimentación especial, y la vieja reina tendrá que irse con la mitad aproximadamente de la colonia, en busca de un nuevo alojamiento. El apicultor puede capturar el enjambre y tratarlo como si fuera una colonia de crías.
Los apicultores están expuestos a dos peligros relacionados con las picaduras de las abejas. Uno es el envenenamiento por la picadura. El otro es la reacción de hipersensibilidad al veneno, y el posible shock anafiláctico. Los varones de 40 años de edad o más tienen más riesgo de presentar reacciones mortales. Se cree que el 2 % aproximadamente de la población general es alérgica al veneno, pero se calcula que se producen reacciones sistémicas en el 8,9 % de los apicultores y sus parientes inmediatos. La inci- dencia de reacciones es inversamente proporcional al número de picaduras recibidas. Las reacciones anafilácticas al veneno de los abejorros son raras excepto entre quienes se dedican a criarlos, y el riesgo es mayor si han sido sensibilizados al veneno de la abeja de la miel.
Si una abeja pica al apicultor hay que sacar el aguijón y limpiar el picotazo. Debe aplicarse hielo o un emplasto de bicar- bonato y agua en el picotazo. Hay que vigilar los síntomas de reacción sistémica en la víctima, que pueden constituir una urgencia médica. Para las reacciones anafilácticas, se administra epinefrina por vía subcutánea a la primera señal de síntomas. Para trabajar con seguridad, el apicultor debe usar humo en la colmena para neutralizar el comportamiento protector de las abejas, y ha de llevar una capucha y un velo, guantes delgados
y mangas largas o sobretodos. Las abejas se sienten atraídas por la humedad del sudor, por lo que los apicultores no deben llevar muñequeras ni cinturones, en los que se acumula el sudor. Al sacar la miel, el apicultor debe mantener el pulgar y los demás dedos de la mano alejados del movimiento de corte del cuchillo de desmielar.

martes, 18 de febrero de 2014

Apicultura (I)

Los apicultores crían la abeja de la miel en colonias de colmenas. La abeja de la miel es fuente de polinización para las flores, de miel y de cera. Se trata de un importante polinizador, efectuando más de 46.430 viajes de aprovisionamiento por indi- viduo y por kilo de miel que producen. En cada viaje de aprovisionamiento, la abeja de la miel visitará 500 flores en un período de 25 minutos. El origen de la miel de la abeja de la miel es el néctar de las flores. La abeja utiliza la enzima invertasa para convertir la sacarosa del néctar en glucosa y fructosa y, al evaporarse el agua, se produce la miel. Además se crían abejo- rros y avispones para la polinización de tomates y alfalfa, respectivamente.
La colonia se agrupa en torno a una sola abeja reina, y se aloja en cajones (colmenas artificiales). Los apicultores esta- blecen una colonia de crías de unas 10.000 abejas en el fondo de la colmena, lo que se conoce como cámara de incubación. Cada cámara contiene diez paneles con celdillas que se emplean para almacenar la miel o para poner huevos. La reina pone unos 1.500 huevos al día. A continuación el apicultor añade el alza, una cámara de alimentación (una caja situada encima de la de incubación) que se convierte en la cámara de almacenamiento de la miel, de la cual vivirán las abejas en invierno. La colonia sigue multiplicándose, y se considera madura cuando llega a unas 60.000 abejas. El apicultor añade un separador para la reina (un panel plano que la reina no puede atravesar por ser de mayor tamaño) encima del alza de alimentación para impedir que ponga huevos en los huecos adicionales que se amontonan encima del separador. Estas alzas adicionales están diseñadas para recoger sólo miel sin huevos.
El apicultor traslada la colmena allí donde florecen las flores. Un colonia de abejas de la miel puede buscar en una zona de 48 hectáreas, y una hectárea puede mantener unas dos colmenas. La miel se recoge en verano de los agujeros del alza, que pueden amontonarse en siete alturas al crecer la colonia e ir llenando las abejas los paneles con miel. Las alzas con paneles cargados de miel son transportados a la “casa” de las abejas para su extracción. Mediante un cuchillo afilado y caliente que se conoce como cuchillo de desmielar, se retiran las cubiertas de cera que las abejas han colocado sobre las brescas de los paneles. A continuación se extrae la miel de los paneles mediante una centrifugadora. Se recoge la miel y se envasa para la venta (Vivian 1986).

lunes, 17 de febrero de 2014

APICULTURA, CRIA DE INSECTOS Y • PRODUCCION DE SEDA

Hay en el mundo más de un millón de especies de insectos, y la masa global de estos individuos supera al total de masa de los demás animales terrestres. Los grillos, saltamontes, langostas, termitas, larvas de escarabajos, avispas, abejas y orugas de la polilla son algunas de las 500 especies que forman parte de la dieta habitual de personas en todo el mundo. Habitualmente, los seres humanos capturan o recolectan los insectos que les han de servir de alimento, en lugar de criarlos y cuidarlos de modo intencionado.
Aparte de como alimento, los seres humanos emplean a los insectos como fuente de polinización, de control biológico de plagas y de fibra. Los distintos usos dependen de las cuatro fases del ciclo vital de los insectos, que son el huevo, la larva, la crisá- lida y el adulto. Son ejemplos de utilización comercial de los insectos la apicultura (casi mil millones de toneladas de miel producidas al año y polinización de frutas y cosechas), la cría de insectos (más de 500 especies en cultivo, incluidas las utilizadas para control biológico), la producción de goma laca
(36.000 toneladas al año) y la producción de seda (180.000 tone- ladas al año).

domingo, 16 de febrero de 2014

Impactos ambientales

En todos estos sistemas la demanda de agua potable puede ser extremadamente elevada, calculándose en 40.000 litros por cada 0,5 kg de pez teleósteo criado hasta la madurez (Crowley 1995). La recirculación y la filtración pueden reducir mucho la demanda, pero requieren la aplicación intensiva de nuevas tecno- logías (p. ej., zeolitos para atraer el amoníaco).
Los vertidos de las piscifactorías pueden llevar tantos residuos fecales como los de las ciudades pequeñas, y están proliferando con rapidez las regulaciones para controlarlos (Crowley 1995).
El consumo de plancton y de krill, y los efectos secundarios de la acuicultura, como las plagas de algas, pueden producir grandes desequilibrios entre las especies de los ecosistemas locales que rodean a las instalaciones.

martes, 30 de julio de 2013

Peligros para la salud (II)

Se han producido enfermedades respiratorias que van desde la rinitis hasta el broncoespasmo grave (síntomas de tipo asmá- tico) debido a la sensibilización a posibles endotoxinas de bacte- rias gramnegativas que contaminan la trucha de piscifactoría en operaciones de destripamiento (Sherson, Hansen y Sigsgaard
1989), y puede producirse una sensibilización respiratoria a los antibióticos que se ponen en el alimento para peces. La cuida- dosa observancia de la limpieza personal, mantener limpio el pescado al descuartizarlo y manipularlo y el empleo de protec- ción respiratoria ayudarán a garantizar la seguridad frente a estos problemas. Los trabajadores que se sensibilicen deben evitar subsiguientes exposiciones a los antígenos implicados. La constante inmersión de las manos puede facilitar la sensibiliza- ción cutánea a sustancias químicas y a proteínas extrañas
(del pescado). Las prácticas higiénicas y el empleo de guantes adecuados para la tarea correspondiente (como los de neopreno con puño, flocados e impermeables en las operaciones de descuartizado) reducirán este riesgo.
La exposición al sol puede dar lugar a quemaduras y a lesiones cutáneas queratósicas (crónicas). El empleo de sombreros, ropa adecuada y bronceadores ha de ser obligatorio para todos los trabajadores al aire libre
El pescado almacenado en grandes cantidades suele ser atacado o infestado por ratas y otros roedores, constituyendo un peligro de leptospirosis (enfermedad de Weil). Los trabajadores que manipulan pescado deben vigilar los almacenes, controlar los roedores y proteger la piel y mucosas erosionadas del contacto con aguas estancadas y alimentos contaminados. Los alimentos contaminados por orina de rata deben ser mani- pulados como potencialmente infecciosos, y eliminados rápida- mente (Ferguson y Path 1993; Benenson 1995; Robertson y cols. 1981).
A partir de la inflamación cutánea de la piel macerada por el constante contacto con el agua pueden producirse eccemas
y dermatitis. Además, esta inflamación y estas condiciones de humedad pueden estimular la reproducción de papilomavirus humanos, dando lugar a una rápida diseminación de verrugas cutáneas (Verruca vulgaris). La mejor forma de prevenirlas es mantener las manos lo más secas posible y utilizar guantes adecuados. Los emolientes tiene algún valor para tratar las pequeñas irritaciones debidas al contacto con el agua, pero puede ser necesario el tratamiento tópico con cremas de corti- costeroides o de antibióticos (tras la evaluación realizada por un médico) si el tratamiento inicial resulta infructuoso.

lunes, 29 de julio de 2013

Peligros para la salud (I)

Con frecuencia es necesario bucear para construir y mantener los recintos para peces. Como cabría esperar, se ha observado la enfermedad por descompresión en los buceadores que no respetan escrupulosamente los límites de profundidad/tiempo (“tablas de buceo”). También se han comunicado casos de enfer- medad por descompresión en buceadores que sí los respetan pero que hacen muchas inmersiones cortas; hay que crear métodos alternativos (sin buceadores) para retirar los peces muertos y mantener los recintos (Douglas y Milne 1991). Cuando bucear sea estrictamente necesario, deben ser prácticas habituales la observación de las tablas de buceo publicadas, el evitar las inmer- siones repetidas, bucear siempre con un segundo buceador y evaluar con rapidez las enfermedades parecidas a la descompre- sión, para instaurar el correspondiente tratamiento con oxígeno hiperbárico.
Se han producido intoxicaciones graves por organofosforados en trabajadores accidentalmente expuestos al tratamiento con plaguicidas del piojo marino del salmón (Douglas 1995). Los alguicidas que se emplean para controlar las plagas pueden ser tóxicos para los trabajadores, y las propias algas marinas y de agua dulce tóxicas pueden ser peligrosas (Baxter 1991). Los tratamientos por baño de infecciones fúngicas de los peces pueden emplear formaldehído y otros agentes tóxicos (Douglas 1995). Los trabajadores deben recibir la formación adecuada y tener asignado el tiempo necesario para manejar sin peligro todos los productos químicos que se emplean, y sobre las prácticas higiénicas en entornos de aguas contaminadas.

domingo, 28 de julio de 2013

Peligros y controles Lesiones

Las operaciones de cría de pescado pueden dar lugar a muchas lesiones, que combinan las comunes a todas las operaciones agrí- colas modernas (p. ej., atrapamiento en maquinaria pesada, sordera por exposición prolongada a motores ruidosos) con otras exclusivas de estas explotaciones. Los resbalones y caídas pueden tener resultados particularmente malos si ocurren cerca de los canales o de los estanques, pues se dan los riesgos añadidos de ahogarse o de contaminación biológica o química por agua contaminada.
Pueden producirse laceraciones graves o incluso amputa- ciones en las operaciones de recogida de huevas, descuartiza- miento del pescado y despojamiento de las conchas de los moluscos, que pueden ser evitadas mediante el empleo de protecciones, guantes y equipos diseñados específicamente para cada faena. Las laceraciones contaminadas por la baba y la sangre de los peces pueden dar lugar a graves infecciones locales
e incluso sistémicas (“intoxicación por pescado”). En estas lesiones resulta esencial desinfectar y desbridar con rapidez.
La pesca eléctrica (que se emplea para aturdir a los peces en los recuentos de investigación, y cada vez más para recoger los animales en los criaderos) comporta un elevado riesgo de shock eléctrico para los operadores y las personas que estén alrededor
(National Safety Council 1985) y sólo debe ser realizada por operadores entrenados, con personal preparado para hacer reanimación cardiopulmonar (RCP) in situ. Sólo debe utilizarse equipo específicamente diseñado para operaciones de pesca con electricidad en agua, y se debe prestar una escrupulosa atención al establecimiento y mantenimiento de un buen aislamiento y unas buenas fijaciones.
El agua siempre comporta el peligro de ahogarse, y las aguas frías añaden el peligro de la hipotermia. Hay que prevenir las inmersiones accidentales debido a caídas por la borda, igual que la posibilidad de enredarse o quedar atrapado en las redes. Todos los trabajadores deben llevar dispositivos de flotación personal verificados siempre que estén en el agua o en su vecindad, y cuando se trabaje en aguas frías debe añadirse alguna protección térmica (Lincoln y Klatt 1994). El personal de maricultura debe recibir formación sobre supervivencia en el mar y técnicas de rescate, así como sobre RCP.
Se pueden producir lesiones por movimientos repetitivos en explotaciones de descuartizamiento y manipulación, que pueden ser evitadas en gran medida prestando atención a la ergonomía
(mediante el análisis de las faenas y las modificaciones del equipo que sean necesarias) y con frecuentes rotaciones de los trabajadores manuales. Los trabajadores que presenten lesiones por movimientos repetitivos deben ser evaluados y tratados de inmediato, y cambiados de trabajo cuando sea posible.
La deprivación de sueño puede ser una factor de riesgo en las instalaciones de acuicultura que requieran trabajo intensivo durante un corto periodo de tiempo (p. ej., la recogida de huevas en criaderos de salmón).




sábado, 27 de julio de 2013

PISCIFACTORIAS Y ACUICULTURA

La cría de organismos marinos para obtener alimento ha sido una práctica extendida desde la antigüedad. Sin embargo, la producción a gran escala de moluscos, crustáceos y teleósteos ha ganado popularidad con rapidez desde principios del decenio de
1980, de forma que el 20 % de los alimentos procedentes del mar proceden hoy día del cultivo, está previsto que aumente hasta el
25 % para el año 2.000 (Douglas 1995; Crowley 1995). La expan- sión de los mercados mundiales, contemporánea de la depleción de los reservorios salvajes, ha dado lugar a un crecimiento muy rápido de esta industria.
La acuicultura de base terrestre tiene lugar en tanques y estanques, mientras que los sistemas de base acuática suelen emplear jaulas con alambradas o recintos limitados por redes ancladas con muy diversos diseños (Kuo y Beveridge 1990) en agua salada (maricultura) o dulce.
La acuicultura puede ser extensiva o intensiva. La acuicultura intensiva implica alguna forma de mejora ambiental para la producción natural de especies de pescado, marisco o plantas acuáticas. Un ejemplo sería el depositar conchas de ostras para que las ostras jóvenes las usen como sustrato de fijación. La acuicultura intensiva incorpora una tecnología más compleja y la inversión de capital en el cultivos de organismos acuáticos. Un ejemplo sería un criadero de salmones que utiliza un tanque de cemento con agua aportada por algún sistema se suministro. La acuicultura intensiva también requiere mayor dedicación de trabajo a la explotación.
El proceso de acuicultura intensiva consiste en la adquisición de razas adultos que se emplean para la producción de gametos,

recogida y fecundación de los gametos, incubación de los huevos y cría de los alevines; puede incluir la cría de adultos hasta que alcancen el tamaño necesario para venderlos o para liberarlos al entorno. Aquí radica la diferencia entre las piscifactorías y la acuicultura extensiva. Las piscifactorías crían los organismos hasta que alcanzan tamaño de mercado, generalmente en un sistema cerrado. La acuicultura extensiva obliga a liberar al organismo al medio natural para ser pescado más adelante. El papel esencial de la intensificación es producir un organismo específico para suplementar la producción natural, no para susti- tuirla. La acuicultura también puede practicarse mediante la mitigación de la pérdida de producción anual causada por acciones naturales o humanas; por ejemplo, la construcción de un criadero de salmones para sustituir la pérdida de producción natural causada al cegar una corriente para la producción de potencia hidroeléctrica.
La acuicultura puede practicarse en instalaciones terrestres, en el fondo del mar, en agua dulce y en estructuras flotantes. Para la cría de pescado se utilizan recintos flotantes delimitados por redes, y para el marisco se emplean jaulas suspendidas de balsas o de boyas de flotación.
Las explotaciones terrestres requieren la construcción de diques y/o la excavación de agujeros para los estanques y de canales para que fluya el agua. La maricultura puede implicar la construcción y mantenimiento de complejas estructuras en medios adversos. La gestión del esguín (para teleósteos) o de pequeños invertebrados, el alimento, los tratamientos químicos del agua y de los animales que se crean y de los excrementos han evolucionado hasta convertirse en actividades altamente especia- lizadas según se ha ido desarrollando la industria

viernes, 26 de julio de 2013

Peligros y precauciones (III)

Los trabajadores también afrontan peligros físicos y químicos significativos al cuidar de los animales. Las tareas rutinarias consisten en mover o levantar pesados equipos y suministros, y hacer tareas repetitivas, que dan al personal la ubicua oportu- nidad de hacerse cortes y lesiones por aplastamiento, tirones musculares y lesiones por movimientos repetitivos.. Para poner freno a estos desfavorables resultados puede rediseñarse la prác- tica de trabajo, y utilizar equipo especializado y formación del personal. Con frecuencia, la limpieza de los equipos y de las instalaciones se hace con maquinaria que emplea vapor o agua muy caliente, lo que pone al personal en riesgo de padecer lesiones térmicas graves. Hay que asegurarse del correcto diseño, mantenimiento y utilización de estos aparatos para impedir que se produzcan lesiones personales y facilitar la dispersión del calor para que el medio de trabajo resulte cómodo. El personal que trabaja en torno a equipos grandes, o los dedicados a poblaciones de perros revoltosos o de primates no humanos, pueden verse expuestos a niveles de ruido extrema- damente elevados, necesitando emplear protecciones auditivas. Los diversos productos químicos que se emplean para limpiar las jaulas y las instalaciones y para el control de parásitos externos de los animales deben ser cuidadosamente revisados con el personal, para garantizar el estricto cumplimiento de las prác- ticas implantadas para reducir al mínimo la exposición a estas sustancias potencialmente irritantes, corrosivas o tóxicas.

lunes, 27 de mayo de 2013

Peligros y precauciones (II)

Los animales de compañía, de peletería y de laboratorio pueden portar todo tipo de agentes zoonóticos, a saber, virus, bacterias, hongos y parásitos internos y externos. He aquí algunos ejemplos de zoonosis: giardiasis y campilobacterosis por animales de compañía; ántrax, tularemia y tiña por animales de peletería; y coriomeningitis linfocítica, virus de la hepatitis e infestación por tenia enana por roedores de laboratorio. La distribución de los agentes de zoonosis varía mucho según la especie de animal huésped, la localización y el aislamiento con respecto a otros reservorios de enfermedades, los métodos de alojamiento y de prestación de cuidados, y la historia y la intensidad de la asistencia veterinaria. Por ejemplo, algunas pobla- ciones de animales de laboratorio producidas comercialmente han sido sometidas a programas exhaustivos de erradicación de enfermedades y con posterioridad han sido sometidas a estrictas condiciones de control de calidad que impiden que vuelvan a aparecer las enfermedades. Sin embargo, no se han aplicados medidas comparables universalmente a los diversos medios de mantenimiento y producción de los animales de compañía, de peletería y de laboratorio, lo que permite que las zoonosis persistan en algunas circunstancias.
Las reacciones alérgicas, que van desde la irritación y secreción ocular y nasal hasta el asma o las manifestaciones cutáneas como la urticaria de contacto, son habituales en quienes trabajan con roedores, conejos, gatos y otras especies animales de laboratorio. Se calcula que entre un 10 y un 30 % de los indi viduos que trabajan con estas especies de animales terminan por desarrollar reacciones alérgicas, y las personas con enfermedades alérgicas preexistentes tienen un riesgo mayor y un aumento de la incidencia de asma. En raras circunstancias, una exposición masiva de estas características al alergeno incitante por culpa de un mordisco de un animal, puede hacer que las personas sensibles presenten anafilaxia, una reacción alérgica generalizada y potencialmente peligrosa para la vida.
El personal debe observar buenas prácticas de higiene personal para reducir su probabilidad de exponerse a zoonosis y alergenos mientras trabajan con animales o con subproductos animales. Consisten en el empleo de ropa de trabajo al efecto, disponibilidad y uso de instalaciones para lavarse las manos y ducharse , y separación de las zonas de personal de las dedi- cadas a alojar a los animales. Hay que llevar ropa de trabajo o cubretodos que protejan la piel para impedir la exposición a mordiscos, arañazos y microbios y alergenos peligrosos. Hay que facilitar equipos de protección personal como guantes imper- meables, gafas de seguridad, protectores oculares y dispositivos de protección respiratoria (p. ej., máscaras para partículas, respi- radores o respiradores de presión positiva) adecuados a los posi- bles peligros y a la vulnerabilidad individual, que deben ser llevados para lograr condiciones de trabajo seguras. Los controles de ingeniería y el diseño de los equipos también pueden reducir de forma eficaz la exposición del personal a aler- genos peligrosos y zoonosis mediante la conducción del flujo de aire y el empleo de sistemas de jaulas de aislamiento que separen los entornos de los trabajadores de los ocupados por los animales.

domingo, 26 de mayo de 2013

Peligros y precauciones (I)

Las personas involucradas en la producción, cuidado y manejo de los animales de compañía, de peletería y de laboratorio están potencialmente expuestos a diversos peligros biológicos, físicos y químicos que pueden ser eficazmente controlados por medio de las prácticas de reducción del riesgo disponibles. Los peligros biológicos que son intrínsecos de las diversas especies animales de importancia para el personal son: mordiscos y arañazos; aler- genos altamente sensibilizantes en las caspa, el suero, los tejidos, la orina o las secreciones salivares; y una gran variedad de agentes zoonóticos. Aunque los peligros biológicos son más diversos y potencialmente más devastadores en los medios de trabajo en los que se emplean estos animales, los peligros físicos
y químicos son por lo general más penetrantes, como se refleja en su contribución a las enfermedades y a las lesiones en el centro de trabajo.
El personal dedicado a la producción de animales de compañía, de peletería o de laboratorio deben recibir una adecuada formación sobre técnicas de manejo y comporta- miento de las especies animales en cuestión, porque el manejo inadecuado de un animal inestable suele ser la causa precipi- tante de un mordisco o de un arañazo. Estas lesiones pueden resultar contaminadas por microorganismos de la rica flora oral del animal y por la microflora de la piel o del entorno, por lo que es necesario desinfectar la herida de inmediato e instaurar de forma rápida y agresiva un tratamiento antimicrobiano y una profilaxis del tétanos para prevenir las graves complicaciones de la infección de la herida y la desfiguración. El personal debe ser consciente de que algunas infecciones zoonóticas por mordiscos pueden producir enfermedades generalizadas e incluso la muerte; son ejemplos de aquéllas la fiebre por arañazo de gato, la fiebre por mordedura de rata y la infección humana por ectima contagiosa; y ejemplos de éstas la rabia, y la infección por los virus de la hepatitisAy B.
Debido a estos riesgos extraordinarios, puede resultar benefi- cioso usar telas metálicas y guantes a prueba de mordiscos en algunas circunstancias, y en ocasiones la paralización química de los animales es obligatoria para facilitar la manipulación segura. El personal también puede contraer zoonosis por la inhalación de aerosoles infecciosos, contacto de los microorganismos con la piel o las mucosas, ingestión de materiales infecciosos o transmi- sión por pulgas, garrapatas o ácaros específicos asociados con los animales.

sábado, 25 de mayo de 2013

PRODUCCION DE ANIMALES DE COMPAÑIA, DE PELETERIA Y DE LABORATORIO

Procesos
Los programas para animales en instituciones conllevan cuatro procesos principales:
1. recepción, cuarentena y separación de los animales
2. separación de especies o de animales para proyectos individuales, cuando es necesario
3. alojamiento, cuidados y sanidad
4. almacenamiento.
Las faenas de cría de animales domésticos son la alimentación, el aporte de agua, el suministro de lechos, el manteni- miento de la sanidad, la eliminación de residuos, incluidos los cadáveres, el control de las plagas y los cuidados veterinarios. El manejo de materiales es significativo en la mayor parte de estas faenas; se trata de mover jaulas, comida, productos farmacéu- ticos, sustancias biológicas y otros suministros. El manejo y la manipulación de animales también son fundamentales en este trabajo. El cuidado sanitario consiste en cambiar las camas, limpiar y desinfectar, y lavar las jaulas es una importante tarea sanitaria.
Las instalaciones de reclusión de animales son las jaulas, cajas, corrales o establos dentro de una habitación, en una cuadra o en el exterior. Las instalaciones modernas proporcionan espacio, temperatura, humedad, alimento y agua, iluminación, control del ruido y ventilación adecuados. Las instalaciones están dise- ñadas para el tipo de animal que albergan. Los animales que suelen guardarse recluidos son los roedores por grupos (ratones, ratas, hámsters y cobayas), conejos, gatos, perros, visones, primates no humanos (monos, mandriles y chimpancés), aves
(palomas, codornices y pollos) y animales de granja (ovejas y cabras, cerdos, vacas, caballos y ponis).

viernes, 24 de mayo de 2013

Zoonosis

Los manipuladores también han de tener cuidado con las zoonosis. Un manipulador de ganado puede contraer zoonosis al manejar a un animal o productos animales infectados (cueros), al ingerir productos animales (leche, carne poco hecha) y al deshacerse de tejidos infectados. La leptospirosis, la rabia, la brucelosis (fiebre ondulante en seres humanos), la salmonelosis y la tiña son especialmente importantes. También deben tenerse en cuenta la tuberculosis, el ántrax, la fiebre Q y la tularemia. Para reducir la exposición a las enfermedades hay que adoptar prác- ticas sanitarias e higiénicas básicas, que incluyen el tratamiento inmediato o apartamiento adecuado de animales infectados, adecuada eliminación de tejidos infectados, limpieza adecuada de las zonas contaminadas y empleo correcto del equipo protector del personal.
El método más higiénico de deshacerse de los cadáveres es quemarlos allí donde mueren, para evitar la contaminación del suelo circundante. Hay que hacer un agujero de tamaño conve- niente, colocar en su interior materiales inflamables en cantidad suficiente y poner encima el cadáver para que se consuma por entero. Sin embargo, el método más habitual de eliminación de cadáveres es el enterramiento. El cadáver debe ser enterrado a una profundidad de 120 cm y cubierto con cal viva en un suelo que impida la contaminación por drenaje a corrientes de agua.

jueves, 23 de mayo de 2013

Directrices para el manejo

Los machos deben ser considerados como peligros potenciales en todo momento. Cuando se guarda a los toros para el aparea- miento, es posible evitar lesiones mediante instalaciones adecuadas de confinamiento y sujeción de los toros. Hay que extremar las precauciones al tratar con los animales macho. Los toros pueden no tener la intención de agredir a las personas, pero su tamaño y su masa les convierte en peligros potenciales. Todos los toriles, pasadizos, vallas y rampas de carga deben ser fuertes y funcionar bien. Para garantizar la seguridad hay que utilizar equipos e instalaciones adecuados. Lo ideal sería que, al trabajar con toros, el manipulador se halle físicamente separado del contacto con el toro (fuera del recinto y protegido por pasadizos, paredes, barreras y cosas así) lo cual reducirá mucho el riesgo de lesión. Cuando los manipuladores estén con el animal, deben disponer de vías de escape para casos de emergencia. No se puede azuzar a los animales cuando no tienen dónde ir. Los manipuladores deben apartarse de los animales asustados o
“espantados” y extremar los cuidados en torno a los animales desconocidos. Los pasillos con paredes en lugar de vallas logran que menos animales se planten en el corredor. Dado que los toros ven los colores como diferentes intensidades de blanco y negro, todas las instalaciones deben estar pintadas del mismo color. Mediante establos de tratamiento adecuadamente diseñados y equipos de sujeción de animales apropiados es posible reducir las lesiones producida durante las operaciones de exploración, medi- cación, recorte de cascos, descuerne y cruzamiento a mano.
Las personas que trabajan con animales reconocen que los animales pueden comunicarse aunque no puedan hablar. Los manipuladores deben ser sensibles a las advertencias que hacen los animales al levantar las orejas o ponerlas de punta, levantar el rabo, escarbar en la arena o mugir. En la lista de comprobación y en el cuadro sobre comportamiento animal del artículo
“Cría de animales domésticos” de este capítulo se facilita información general y pautas para trabajar con toros.

jueves, 4 de abril de 2013

Cria de Toros Instalaciones

Para garantizar el movimiento de los animales por las instala- ciones, los pasillos deben ser curvados para que no se vea un extremo al entrar por el otro, y el corral debe estar diseñado de forma que tenga una discontinuidad a la derecha o a la izquierda, para que los animales no tengan la sensación de estar atrapados. La instalación de parachoques de goma sobre las piezas de metal que hagan mucho ruido al cerrarse pueden amortiguarlo y reducir el estrés en el animal. Lo ideal es que las instalaciones reduzcan al máximo los peligros debidos al contacto físico entre el toro y los seres humanos mediante el empleo de barreras, pasillos elevados y puertas que puedan ser manipuladas desde fuera del recinto. Es menos probable que los animales se planten en callejuelas hechas con paredes sólidas que con vallas, porque así el toro no se distrae con los movimientos del exterior. Los pasadizos y callejuelas deben ser suficientemente grandes como para que los animales puedan moverse por ellos, pero no tan anchos que puedan darse la vuelta.

miércoles, 3 de abril de 2013

CRIA DE TOROS (II)

La industria del ganado bovino se puede dividir en dos grupos principales (para leche y para carne) con algunas razas que sirven para las dos cosas. La mayor parte de las explotaciones comerciales para carne compran toros a los productores de razas puras, mientras que las explotaciones para leche se han pasado a la inseminación artificial (IA). Así, el ganadero de razas puras suele criar los toros que luego vende cuando están en edad de procrear (de 2 a 3 años de edad). Para cruzarlos existen tres sistemas en la actualidad. El cruzamiento en el pasto consiste en permitir que el toro esté con la manada y cubra a las vacas cuando entran en celo (calor). Esto puede ocurrir todo el año
(históricamente) o durante la estación específica correspondiente. Si se utilizan estaciones de cruce específicas, el toro debe ser separado de la manada durante ciertos períodos. El cruzamiento a mano consiste en mantener al toro aislado de las vacas, excepto cuando se le trae una vaca en celo para que la cubra. Generalmente sólo se permite un cubrimiento, tras el cual se retira a la vaca. Finalmente, la IA es el proceso de utilizar sementales probados, mediante la congelación de su semen, para que los técnicos de IA o el ganadero inseminen con él a muchas vacas. Esto tiene la ventaja de que no hay que tener al toro en la finca, con lo que disminuye el peligro para el ganadero. Pero sigue siendo posible una interacción entre el hombre y el animal en el momento de la recogida del semen.
Cuando se aparta a un toro de la manada para el cruzamiento a mano o se le mantiene aislado de la manada para establecer una estación de apareamiento, puede volverse agresivo al detectar a una hembra en celo. Como no puede responder de forma natural cubriendo a la hembra, puede producirse el complejo del “toro enfadado”, que es un ejemplo de comportamiento anormal en los toros. El comportamiento antagonista o combativo típico del toro consiste en escarbar el suelo y mugir. Además, la disposición suele deteriorarse con la edad. Los animales viejos pueden ser pendencieros, traicio- neros, impredecibles y suficientemente grandes como para ser peligrosos.

martes, 2 de abril de 2013

CRIA DE TOROS (I)

Aunque el término inglés bull se refiere al macho de diversas espe- cies de animales (elefante, búfalo de agua y ganado vacuno) este artículo abordará específicamente la industria del ganado vacuno. Entre 1980 y 1992, el National Traumatic Occupational Fatalities (NTOF) Surveillance System de Estados Unidos que se basa en los certificados de defunción y está mantenido por el Instituto Nacional para la Salud y la Seguridad en el Trabajo
(NIOSH), identificó 199 fallecimientos asociados con la industria de producción agrícola e infligidos por ganado. De estos, aproxi- madamente el 46 % (92) fueron directamente atribuidos al manejo de reses para carne y productos lácteos.


Durante siglos, los criadores de ganado se han servido de la castración de loa animales machos como forma de producir machos dóciles. Los machos castrados suelen ser pasivos, lo que indica que las hormonas (sobre todo la testosterona) están rela- cionadas con el comportamiento agresivo. Alguna culturas dan gran importancia al carácter luchador de los toros, que se emplean en los deportes y en acontecimientos sociales. En este caso, ciertas variedades son criadas de forma que dichas caracte- rísticas de lucha se mantengan y se potencien. En Estados Unidos ha aumentado la demanda de toros para rodeos, al ir aumentando la popularidad de este entretenimiento. En España, Portugal, zonas de Francia, México y partes de Sudamérica, las corridas de toros son populares desde hace siglos (Véase el artí- culo “Corridas de toros y rodeos” en el capítulo Actividades artís- ticas, culturales y recreativas.)