viernes, 31 de octubre de 2008

PERFIL GENERAL (I)

La industria maderera es una de las más importantes en todo el mundo dentro del ámbito del aprovechamiento de los recursos naturales. En la mayoría de los países se cortan árboles para diversos fines. Este capítulo se centra en la transformación de la madera para la producción de tableros de madera maciza y tableros manufacturados en serrerías y lugares afines. Se deno- minan tableros manufacturados los compuestos por elementos de madera de varios tamaños, desde chapas hasta fibras, que se mantienen unidos por medio de adhesivos químicos añadidos o por enlaces químicos “naturales”. La Figura 71.1 ofrece datos de la producción mundial. Sobre la base de las diferencias entre los procesos aplicados y los riesgos asociados, se distinguen en los tableros manufacturados tres grandes categorías: tableros de contrachapado, tableros de partículas y tableros de fibra. Se agrupan bajo el término tableros de partículas los materiales lami- nares fabricados a partir de pequeños trozos de madera, como astillas, escamas, hebras o tiras, y bajo el término tableros de fibra los paneles fabricados con fibras de madera, incluidos los tableros duros, los tableros de fibras de densidad media (FDM) y los tableros aislantes. Aparte de la producción de tableros, el otro uso industrial importante de la madera es la fabricación de papel y productos relacionados, que se expone en el capítulo Industria del papel y pasta de papel.
La industria del aserrado ha existido en formas sencillas desde hace siglos, aunque ha sido estas últimas décadas cuando se han producido importantes avances tecnológicos con la introducción de la electricidad, la mejora en el diseño de las sierras y, más recientemente, la automatización de la clasificación y otras operaciones. También las técnicas básicas de fabricación de contrachapado se conocen desde hace muchos siglos, aunque el término contrachapado no vino a ser de uso común hasta el decenio de 1920 y su fabricación no adquirió importancia comercial hasta este siglo. Las industrias de fabricación de tableros manufacturados, incluidos los tableros de partículas, los de obleas, lo de hebras orientadas, los tableros aislantes, los de fibras de densidad media y los tableros duros, son todas ellas relativamente nuevas y sólo comenzaron a ser importantes desde el punto de vista comercial después de la segunda Guerra Mundial.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Síntomas respiratorios de los trabajadores de las instalaciones de confinamiento de ganado

Los riesgos respiratorios generales de las instalaciones de confinamiento de animales son similares, independientemente de la especie de ganado de que se trate. Sin embargo, los confinamientos de porcino se asocian con un porcentaje mayor de efectos adversos para la salud (25 a 70 % de los trabajadores activos), con síntomas más graves que los producidos en confinamientos de aves de corral o de vacuno (Rylander y cols. 1989). Los excrementos de los corrales suelen manejarse en forma sólida, y en este caso el amoníaco suele ser el principal problema gaseoso; no hay ácido sulfhídrico.
Se ha observado que los síntomas respiratorios crónicos o subagudos que con más frecuencia comunican los trabajadores de confinamientos se dan en los confinamientos de porcino. Los estudios realizados con trabajadores de confinamientos de cerdos han revelado que aproximadamente el 75 % padece síntomas agudos adversos del tracto respiratorio superior. Estos síntomas pueden ser clasificados en tres grupos:
1. inflamación aguda o crónica de las vías respiratorias (manifestadas como bronquitis)
2. constricción adquirida (no alérgica) de las vías respiratorias
(asma)
3. enfermedad febril tardía autolimitada con síntomas generalizados [síndrome tóxico por polvo orgánico (STPO)].


Los síntomas que sugieren la presencia de una inflamación crónica del sistema respiratorio superior son comunes; se observan en el 70 % aproximadamente de los trabajadores de explotaciones de porcino. Los más frecuentes son opresión en el tórax, tos, sibiliancias y exceso de producción de esputo.
En aproximadamente el 5 % de los trabajadores, los síntomas aparecen con sólo unas semanas de trabajo en las instalaciones. Los síntomas consisten en opresión torácica, sibilancias y dificultad para respirar. Habitualmente estos trabajadores se ven tan afectados que tienen que buscar trabajo en otro sitio. No hay datos suficientes para indicar si esta reacción es una hipersensibilidad alérgica o una hipersensibilidad no alérgica al polvo y al gas. Lo más habitual es que los síntomas de bronquitis y asma aparezcan tras 5 años de exposición.
Aproximadamente el 30 % de los trabajadores experimentan de modo ocasional episodios de síntomas tardíos. Entre 4 y 6 horas después de trabajar en la instalación presentan una especie de gripe que se manifiesta por fiebre, cefalea, malestar, dolores musculares generalizados y dolor precordial. Suelen recuperarse de estos síntomas en 24 a 72 horas. Este síndrome se conoce como STPO.

Ciertamente, la posibilidad de que se produzca una lesión pulmonar crónica parece real entre estos trabajadores. Sin embargo, hasta la fecha no ha sido documentada. Se recomienda que se sigan ciertos procedimientos para impedir la exposición crónica y aguda a materiales peligrosos en explotaciones porcinas. En la Tabla 70.11 se resumen las afecciones médicas que se observan en trabajadores de estas explotaciones.

lunes, 27 de octubre de 2008

Ruido

Se han medido niveles de ruido de 103 dBA en instalaciones de confinamiento de animales; esto supera el TLV, y constituye un riesgo de sordera inducida por el ruido (Donham, Yeggy y Dauge 1988).

sábado, 25 de octubre de 2008

Conclusión del Transporte de la madera

Las operaciones de carga y descarga, que a veces deben realizarse varias veces durante el recorrido de la madera desde el bosque hasta el lugar donde se utilizará, suelen ser muy peligrosas en la industria maderera. Aunque estén totalmente mecanizadas, es necesario a veces que los trabajadores vayan a pie y que utilicen herramientas de mano, lo cual entraña riesgos. Algunos de los más grandes operadores y contratistas, conocedores de ellos, someten sus equipos a un mantenimiento adecuado y proporcionan a sus trabajadores equipos de protección personal (EPP), como calzado, guantes, cascos, gafas y protectores contra el ruido. Aun así, se precisan supervisores avezados y diligentes que garanticen el cumplimiento de las medidas de seguridad. Es ésta una cuestión problemática en operaciones pequeñas, sobre todo en los países en desarrollo. (Como ejemplo, véase la Figura 68.11, en la que aparecen trabajadores cargando troncos en Nigeria sin ningún tipo de equipos de protección personal.)

jueves, 23 de octubre de 2008

Transporte ferroviario

En Norteamérica y en los trópicos, el transporte ferroviario, al igual que el transporte acuático, está dejando paso al transporte por carretera. En cambio, sigue siendo muy importante en países como Canadá, Finlandia, Rusia y China, donde hay buenas redes ferroviarias con áreas intermedias de carga adecuadas. En algunas operaciones a gran escala, pueden utilizarse ferrocarriles temporales de vía estrecha. La madera se transporta en coches de mercancías estándar o en vagones especialmente fabricados para cargar madera. En algunas estaciones pueden utilizarse grandes grúas fijas para las operaciones de carga y descarga, pero, por lo general, se emplean los métodos de carga citados.

martes, 21 de octubre de 2008

Proceso de sacrificio

Los animales son conducidos en un redil al matadero (véase la Figura 67.2). Deben ser aturdidos antes de su sangrado, salvo que sean sacrificados de acuerdo con los ritos judío o musulmán. Normalmente, se les golpea para dejarles inconscientes con una pistola con pernos o con una de aire comprimido que introduce una punta en la cabeza (la médula oblongata). Tras el proceso de aturdimiento o “golpeo”, una de las patas traseras del animal es bloqueada por una cadena enganchada a una cinta de transporte elevada que lo traslada a la siguiente sala, donde se le sangra mediante el corte de las arterias yugulares en el cuello con un cuchillo afilado. A continuación se procede al sangrado, cuyo producto resultante se filtra a través de tuberías para su tratamiento en salas inferiores.


La piel se retira mediante una serie de cortes a cuchillo (en las grandes instalaciones se utilizan al efecto nuevos cuchillos de aire comprimido) y el animal queda suspendido de las dos patas traseras en el sistema elevado de transporte. En algunas opera- ciones con ganado porcino, la piel no se elimina en esta fase. Por el contrario, se suprime el pelo pasando la res a través de depósitos de agua a 58 °C y, con posterioridad, por una máquina que lo elimina de la piel. El pelo restante se retira mediante chamuscado y, finalmente, rasurado.


Después se cortan las patas delanteras y se extraen las vísceras (intestinos). Se corta la cabeza y se separa del cuerpo, que se divide por la mitad verticalmente a lo largo de la columna vertebral. Para este trabajo suelen emplearse sierras de banda hidráulicas. Una vez dividida la res, se enjuaga en agua caliente y puede someterse a vacuovaporización o tratarse con un nuevo proceso de pasteurización de reciente introducción en algunos países.
Los inspectores de sanidad de la Administración suelen supervisar la decapitación, la extracción de las vísceras, la división de la res en canal y el lavado final.
Después de estas operaciones, la canal, aún colgada del sistema elevado de transporte, se traslada a una cámara frigorífica para su refrigeración en el plazo de las 24 a 36 horas siguientes. La temperatura suele mantenerse en torno a los 2 °C, con el fin de ralentizar el crecimiento bacteriano y evitar el dete- rioro de la carne.

domingo, 19 de octubre de 2008

INDUSTRIA CARNICA

Entre las fuentes de carne sacrificadas para consumo humano figuran el ganado vacuno, el porcino y el ovino y, en algunos países, los caballos y los camellos. El tamaño y la producción de los mataderos varía de manera considerable. Excepto en el caso de empresas muy pequeñas situadas en áreas rurales, los animales se sacrifican y tratan en grandes instalaciones productivas. Estos lugares de trabajo suelen someterse a controles de seguridad alimentaria llevados a cabo por parte de la Administración local con el fin de prevenir la contaminación bacteriana que puede provocar enfermedades en los consumidores. Son ejemplos de patógenos conocidos presentes en la carne la salmonella y el Escherichia coli . En estos centros de producción cárnica el trabajo está muy especializado y casi todas las tareas se realizan en cadenas de despiece en las que la carne se desplaza en cintas y transportadores y cada trabajador efectúa una sola operación. Casi todas las labores de corte y elaboración siguen siendo desempeñadas por trabajadores. Las tareas productivas pueden exigir entre 10.000 y 20.000 cortes diarios. Por ejemplo, en algunos grandes centros de Estados Unidos, algunas actividades, como la división de la res en canal y el corte del tocino en lonjas, se han automatizado.