jueves, 30 de agosto de 2007

Accidentes mortales en el trabajo forestal


En la mayoría de los países, el trabajo forestal es una de las ocupaciones más peligrosas, con grandes pérdidas humanas y financieras. En Estados Unidos, los costes de los seguros de accidentes representan el 40 % de las nóminas.
Una interpretación cautelosa de las pruebas disponibles revelaría que la tasa de accidentes tiende a aumentar más que a disminuir. Por ello resulta alentador que haya países con un largo historial de reducción de accidentes (p. ej., Suecia y Finlandia). En Suiza la situación sigue la pauta normal de aumento o, al menos, de estancamiento de los porcentajes de accidentes. Los escasos datos existentes sobre países en desarrollo revelan que las mejoras son escasas y los niveles de accidentes excesivamente altos por regla general. Un estudio, realizado en plantaciones de Nigeria, sobre la seguridad en las sacas de madera para pasta, demostró que, como promedio, cada trabajador sufría 2 accidentes al año. Y en un determinado año, entre 1 de cada 4 y 1 de cada 10 trabajadores sufrieron un accidente grave (Udo 1987).
Una inspección más minuciosa de los accidentes revela que la corta es mucho más peligrosa que otras operaciones forestales(OIT 1991). Dentro de la corta de árboles, el apeo y el tronzado son las faenas que causan mayor número de accidentes, sobre todo de carácter grave o mortal. En algunos países, como en los del área mediterránea, la extinción de incendios es causa también de muchos accidentes mortales: hasta 13 fallecimientos anuales en España en algunos años (Rodero 1987). El transporte por carretera contabiliza asimismo un gran número de accidentes graves, sobre todo en los países tropicales.
La sierra de cadena o motosierra es sin duda la herramienta por sí sola más peligrosa en la industria forestal y su operario, el trabajador más expuesto. La situación que se representa en la Figura 68.4, correspondiente a un territorio de Malaisia, se produce también en casi todos los demás países con pequeñas variaciones. A pesar del aumento de la mecanización, es probable que la motosierra continúe siendo el principal problema en los países industrializados. Es previsible que su uso siga extendiéndose en los países en desarrollo, ya que las plantaciones representan una parte cada vez mayor del aprovechamiento maderero.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Métodos de pesca y tipos de buques de pesca: Pesca con red de cerco de jareta (arte de cerco)


Las redes con cerco de jareta sirven para capturar bancos de peces que nadan libremente, como el arenque, el capelá n y la caballa. Las capturas pueden ser muy elevadas, por lo que es importante que el buque posea una gran capacidad de carga. La red de cerco de jareta está provista de flotadores en su parte supe- rior y pesos en la inferior. Puesto que el buque debe tender la red en forma de aro alrededor de un banco pesca. La red de arrastre sube por una rampa situada sobre la de peces, es importante que é ste posea una buena maniobrabilidad y una buena capa- cidad de giro. Existen dos tipos de buques con red de cerco de jareta. A uno de ellos se le denomina de tipo americano y al otro de tipo noreuropeo (o nó rdico). Ambos utilizan accionamientos hidrá ulicos. Los buques de tipo americano tienen el puente y los camarotes en la parte de proa y el motor en un má stil situado hacia popa. Originalmente, los nó rdicos eran arrastreros de costado con su caseta de cubierta, caseta de timó n y camarotes en popa. Una vez cercado el banco de peces, la maquinilla situada en la cubierta cierra la red de cerco por su parte inferior tirando del cable de fondo; a continuació n, los peces son bombeados a cubierta mediante un mecanismo separador de peces y agua.
Los buques de red de cerco de nuevo diseñ o (vé ase la Figura 66.5) suelen tener las mismas dimensiones que los grandes arrastreros de popa, con un entrepuente que va de proa a popa y un almacé n de red separado en popa. La disposició n de la sala de má quinas es similar al tipo original de buques.

martes, 28 de agosto de 2007

Características regionales del sector y de los trabajadores: Europa

En esta región de 802 millones de habitantes, el 10,8 % se dedicaba a la agricultura en 1994, lo cual supone un significativo descenso con respecto al 16,8 % de 1975. El aumento de la urbanización y de la mecanización han sido responsables de este descenso. Gran parte de la superficie agrícola útil se encuentra en los climas húmedos y fríos del norte, que son apropiados para el crecimiento de pastos que sirven de alimento al ganado. El resultado es que la mayor parte de la cría de ganado se localiza en la zona septentrional de esta región. Europa contribuyó con el 8,5 % de la producción mundial de acuicultura en 1992. La acuicultura se ha concentrado en especies de valor relativamente alto, tanto de pescado (288.500 toneladas) como de marisco
(685.500 toneladas).

domingo, 26 de agosto de 2007

Problemas ambientales y de salud pública

Los avances tecnológicos realizados desde la Segunda Guerra Mundial han traído consigo numerosas mejoras para los cazadores y tramperos. Estas mejoras han mitigado, al menos en los países desarrollados, el aislamiento, el trabajo físico agotador y la desnutrición ocasional que antaño se sufrían. La mejoría de los métodos de orientación y búsqueda y rescate ha elevado los niveles de seguridad generales de estas profesiones. Por ejemplo, los cazadores de morsas y ballenas nativos de Alaska casi siempre vuelven ahora a sus hogares de la caza sanos y salvos.
En el siglo XX, dos problemas de importancia han supuesto una seria amenaza para estas profesiones: la necesidad continua de preservar los ecosistemas naturales y las cuestiones éticas derivadas de la forma en que cazadores y tramperos actúan sobre los animales silvestres. Las investigaciones y normativas patrocinadas por los gobiernos suelen ser el enfoque inicial para abordar el problema antiquísimo de la explotación por el hombre de la naturaleza. La disciplina científica del naturalismo surgió a mediados del siglo y ha evolucionado continuamente hasta llegar al concepto más amplio de la biología de la conservación, cuyo objetivo es preservar la salud de los ecosistemas y la diversidad genética.
A principios del siglo XX, la destrucción de los hábitat y la explotación comercial en Estados Unidos habían contribuido al agotamiento de los recursos de pesca y animales de caza. Caza- dores, tramperos y otros defensores de la naturaleza garantizaron la aprobación de legislación que creó la ley de ayuda federal para la recuperación de la fauna de Estados Unidos de 1937, que impone un impuesto del 10-11 % sobre la venta de rifles, pistolas, escopetas, munición y equipo de arquería. El dinero así obtenido se suma a los ingresos por la venta de licencias, carnets o sellos estatales para la caza normal y la caza con cepo.

sábado, 25 de agosto de 2007

Problemas de salud y seguridad en la industria Forestal

La idea que popularmente se tiene en muchos países es que el trabajo forestal es sucio, difícil y peligroso. A esta reputación contribuyen toda una serie de factores naturales, técnicos y organizativos. El trabajo forestal ha de realizarse al aire libre. De este modo, los trabajadores se ven expuestos a condiciones climáticas extremas: frío, calor, nieve, lluvia y radiación ultravioleta (UV). Se suele trabajar con mal tiempo y, en las operaciones mecanizadas, cada vez es más habitual continuar trabajando por la noche. Los trabajadores se ven expuestos a peligros naturales, como terrenos irregulares o fangosos, vegetación densa y a una serie de agentes biológicos.
Los lugares de trabajo suelen estar alejados y mal comunicados, lo que dificulta las labores de rescate y evacuación de los trabajadores si se presenta una emergencia. En muchos países todavía es normal que vivan durante largos períodos en campa- mentos aislados de sus familias y amigos.
Las dificultades se ven agravadas por la naturaleza del trabajo: pueden caer árboles de manera inesperada, se utilizan herramientas peligrosas y suele comportar un esfuerzo físico importante. Otros factores, como la organización del trabajo, las pautas de empleo y la formación también desempeñan un papel importante para aumentar o reducir los peligros asociados al trabajo forestal. En la mayoría de los países, estas influencias tienen como consecuencia clara un riesgo de accidentes muy alto y graves problemas de salud.

jueves, 23 de agosto de 2007

Prevención de riesgos en el Envasado en la industria de Bebidas (IV)

El equipo mecanizado es cada vez má s complejo y a menudo funciona bajo control remoto por ordenador, líneas neumá ticas o incluso por densidad. Los trabajadores deben asegurarse de que el equipo esté desconectado de la red elé ctrica antes de repararlo. Es preciso desarrollar procedimientos de desconexión idóneos para garantizar la seguridad de los encargados de mantener y reparar el equipo. La corriente debe cortarse y separarse de su fuente de forma que la unidad que ha de ser reparada no pueda conectarse accidentalmente, ocasionando lesiones potencialmente fatales a los encargados del manteni- miento o a los trabajadores que estén próximos a la línea.
La formació n sobre seguridad y los procedimientos escritos de desconexió n elé ctrica para cada pieza del equipo son importantísimos. En todos los equipos conviene colocar estraté gicamente interruptores de parada para situaciones de emergencia. Se utilizan conmutadores de seguridad para parar el equipo automáticamente cuando se abren puertas o se interrumpen haces de luz. Sin embargo, se debe informar a los trabajadores de que estos mecanismos no desconectan el equipo de la red elé ctrica, sino que só lo lo detienen en una emergencia. Los interruptores de emergencia no sustituyen a un procedimiento comprobado de desconexión para el mantenimiento del equipo.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Técnicas de caza con cepo: Técnicas de tratamiento de las pieles

Los tramperos desuellan normalmente los animales que capturan y venden las pieles, una vez secadas, a un comprador de pieles o a una casa de subastas. Con el tiempo, se venderán a un fabricante que las adobará o curtirá, tras lo cual se convertirán en prendas de vestir. Los precios de las pieles de pelo varían considerablemente. El precio pagado por una piel original depende del tamaño, del color deseado, del estado del pelo, de la ausencia de defectos y de las condiciones del mercado. Los tramperos experimentados tienen que capturar animales de pelo, y preparar las pieles para la venta de forma que la totalidad del proceso sea lo bastante rentable para mantener su funcionamiento. Para una exposición detallada de la industria de pieles de animales silvestres véase Novax y cols. (1987).