miércoles, 7 de agosto de 2013

Fugas de los tanques

Un problema que va agravá ndose con el transcurso de los añ os son las fugas de los tanques debidas a la corrosió n de la parte inferior. Los tanques suelen tener capas de agua en el fondo que pueden contribuir a la corrosió n, y existe la posibilidad de que se produzca corrosió n electrolítica debido al contacto con la tierra. Así pues, se han establecido requisitos legales en distintas zonas para controlar las fugas del fondo de los tanques y la contamina- ció n del subsuelo y del agua subterrá nea con contaminantes del agua. Se han elaborado varios procedimientos de diseñ o para controlar las fugas (Hagen y Rials 1994), a lo que se añ ade la instalació n de fondos dobles y la protecció n cató dica, empleada en algunas instalaciones para controlar mejor el deterioro de los metales (Barletta, Bayle y Kennelley 1995).

martes, 6 de agosto de 2013

Disposición del tanque

La disposició n del tanque requiere una cuidadosa planificació n. Existen recomendaciones para las distancias de separació n de tanques y otros aspectos (CCPS 1988; 1993). En muchas instala- ciones, las distancias de separació n no está n especificadas, pero las mínimas (OSHA 1994) pueden obtenerse de diversas deci- siones aplicables a las distancias de separació n. Algunas de estas consideraciones se exponen en la Tabla 77.7. Por otra parte, el mantenimiento del tanque es un factor que ha de tenerse en cuenta en la separació n de tanques a presió n, refrigerados y atmosfé ricos (CCPS 1993).
Se necesitan cubetos de retenció n con un volumen nominal suficiente para el contenido del tanque. Cuando dentro de un cubeto hay varios tanques, la capacidad mínima volumétrica del mismo es equivalente a la capacidad del mayor (OSHA 1994). Las paredes del cubeto pueden estar construidas de tierra, acero,

hormigó n o mampostería só lida. No obstante, los cubetos de tierra deben ser impermeables y tener una parte superior lisa con una anchura mínima de 0,61 m. Ademá s, el suelo dentro del
á rea de los cubetos debe tener tambié n una capa impermeable para prevenir la fuga de productos químicos o aceites al suelo.

lunes, 5 de agosto de 2013

Almacenes

Los almacenes de una planta de tratamiento de productos químicos pueden albergar sustancias sólidas y líquidas, productos intermedios, subproductos y productos del proceso. Los productos almacenados en muchas instalaciones son intermedia- rios o precursores de otros procesos. Es posible tambié n que se almacenen diluyentes, disolventes u otros materiales del proceso. Todos estos materiales se almacenan por regla general en tanques sobre el suelo (TSS). En algunas instalaciones se utilizan aú n los tanques subterrá neos (TS), pero su uso está muy limitado debido a los problemas de acceso que plantean y a su capacidad limi- tada. Ademá s, las posibles fugas de dichos tanques subterrá neos presentan problemas ambientales cuando las fugas contaminan el agua subterrá nea. La contaminación de la tierra puede provocar exposiciones atmosfé ricas por evaporaciones de materiales de elevada presión de vapor. Las fugas o evaporaciones de materiales entrañ an un problema de exposició n durante los trabajos de descontaminació n del suelo. En muchos países, las fugas de los TS han provocado la elaboració n de estrictas normas ambien- tales, como los requisitos para los tanques de doble pared y el control del subsuelo.
En la Figura 77.2 se representan tanques típicos de almacenamiento sobre el suelo. Los TSS verticales son tanques con techo en forma de cono o de bó veda; tanques de techo flotante que pueden estar cubiertos o no cubiertos, o tanques de techos flotantes externos (TTFE). Los tanques de techos cerrados o convertidos son TTFE con cubiertas instaladas sobre los tanques, normalmente bó vedas de tipo geodé sico. Debido a que con el tiempo los TTFE no mantienen una forma perfectamente circular, es difícil sellar el techo flotante, por lo que se instala una cubierta sobre el tanque. Un diseñ o de bó veda geodé sica elimina los armazones necesarios para tanques de techo có nico (TTC). La bó veda geodé sica es má s econó mica que el techo có nico y ademá s reduce la emisió n de materiales al medio ambiente. Normalmente los tanques está n limitados al almacenamiento de líquidos cuando la presió n del vapor del líquido no supera los
77 kPa. Cuando no es así, se utilizan esferas o esferoides dise-
ñ ados para operaciones con presió n. Los esferoides pueden ser muy amplios, pero no se instalan donde la presió n supere ciertos límites definidos por el diseñ o mecá nico. En la mayor parte de las aplicaciones de almacenamiento de elevada presió n de vapor, las esferas suelen ser el recipiente de almacenamiento y está n equipadas con vá lvulas limitadoras de presió n para prevenir el exceso de é sta. Un aspecto preocupante en cuanto a la seguridad de las esferas es la posibilidad de rotura o de vuelco, al generarse sobrecargas y sobrepresiones, provocando la descarga de la vá lvula de seguridad y llegando en casos extremos a la ruptura de la pared de la esfera (CCPS 1993). En general, el contenido líquido se estratifica, y si el material caliente (menos denso) se carga en el fondo de la esfera, sube a la superficie con el material de superficie frío de mayor densidad vertido sobre el fondo. El material caliente de superficie se evapora, aumentando la presió n, lo que puede provocar la descarga de la vá lvula de seguridad o la sobrepresió n de la esfera.


domingo, 4 de agosto de 2013

TECNICAS DE MINERIA SUBTERRANEA


En todo el mundo existen minas subterrá neas que trabajan con los mé todos y equipos má s variados. Se cuentan aproximada- mente 650 minas subterrá neas con una producció n anual supe- rior a las 150.000 toneladas, lo que representa el 90 % de la producció n minera del mundo occidental. Ademá s, se estima que hay 6.000 minas de menor tamañ o con una producció n inferior a las 150.000 toneladas. Cada mina es diferente en cuanto a ubicación, instalaciones y operaciones subterrá neas, todo ello depen- diendo del tipo de mineral que se extrae, la localizació n y las formaciones geoló gicas, así como de aspectos econó micos como el mercado del mineral y la disponibilidad de capital. Algunas minas llevan en funcionamiento ininterrumpido desde hace má s de un siglo, mientras que en otras acaba de iniciarse la explotació n.
Las minas son lugares peligrosos y la mayoría de los trabajos son duros. Los riesgos para los trabajadores van desde catá s- trofes como hundimientos, explosiones e incendios hasta acci- dentes, exposició n al polvo, ruido, calor, etc. La protecció n de la salud y la seguridad de los trabajadores es una cuestió n funda- mental en las minas correctamente gestionadas y, en la mayoría de los países, esta normativa es de obligado cumplimiento.

sábado, 3 de agosto de 2013

Polvo de carbón

Ademá s de provocar la enfermedad pulmonar denominada antracosis cuando es inhalado, el polvo de carbó n es deflagrante al contacto con el aire y en combustió n. El polvo de carbó n trans- portado por el aire puede controlarse mediante pulverizació n con agua y aspiración. Se puede recoger filtrando el aire de recirculación o neutralizar añ adiendo polvo de piedra en cantidad suficiente para inertizar la mezcla de polvo de carbó n y aire.

viernes, 2 de agosto de 2013

Metano

El metano es altamente deflagrante en concentraciones del 5 al 15 % y ha sido la causa de muchos accidentes graves en las minas. La mejor forma de controlarlo es introduciendo un flujo de aire que diluya el gas a un nivel por debajo de su punto de deflagració n y aspirarlo rá pidamente fuera de la zona de trabajo.

En cualquier caso, hay que supervisar continuamente los niveles de metano y establecer una normativa para interrumpir el trabajo cuando la concentració n alcance niveles entre 1 y 1,5 % y evacuar la mina rá pidamente cuando los niveles se encuentren entre 2 y 2,5 %.



jueves, 1 de agosto de 2013

Minas subterráneas

En este tipo de minería tambié n pueden aplicarse diferentes té cnicas, aunque el comú n denominador es la perforació n de galerías que van desde la superficie al filó n de carbó n, así como el uso de má quinas y/o explosivos para extraer el carbó n. En las operaciones dentro de las minas subterrá neas, ademá s de la alta tasa de accidentes (la minería del carbó n ocupa en todas la esta- dísticas uno de los primeros lugares en cuanto a puestos de trabajo peligrosos), siempre existe la posibilidad de que se produzca un accidente grave con pé rdida de vidas humanas. Las dos principales causas de este tipo de catá strofes son los hundi- mientos por un entibado deficiente de las galerías y las explo- siones e incendios debidos a la acumulació n de metano y/o de niveles inflamables de polvo de carbó n presentes en el aire.