martes, 16 de diciembre de 2008

Factores relacionados con los riesgos del aprovechamiento

Como el aprovechamiento no maderero, por naturaleza, se realiza al aire libre, está sujeto a condiciones meteorológicas variables y otros factores naturales, y es un trabajo que no está mecanizado por lo general, los trabajadores están especialmente sujetos a los efectos ambientales de la geografía, la topografía, el clima y la estación. Después de considerables esfuerzos físicos, las condiciones climáticas pueden propiciar la aparición de problemas de salud y accidentes relacionados con el trabajo (véase la Tabla 68.3).
Las operaciones de aprovechamiento no maderero suelen realizarse en zonas alejadas, lo que implica una forma de riesgo debido a la falta de proximidad de atención médica en caso de accidente. No supone, desde luego, que aumente el número de accidentes, pero puede aumentar la gravedad de las posibles lesiones.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Riesgos y su prevención (IV)


La maquinaria y los equipos utilizados en los centros de producción cárnica genera un nivel de ruido elevado. Han de suministrarse a los trabajadores tapones para los oídos, y debe someterse a las plantillas a exploraciones médicas para determinar la posibilidad de pérdidas auditivas. Asimismo, siempre que sea posible, se aplicarán dispositivos de atenuación del ruido en la maquinaria. Un mantenimiento adecuado de los sistemas de transporte puede evitar la emisión de ruido innecesario.
Los trabajadores pueden verse expuestos al contacto con productos químicos tóxicos durante las operaciones de limpieza e higienización de los equipos. Entre los compuestos utilizados al efecto figuran los limpiadores alcalinos (cáusticos) y ácidos. Se trata de productos que pueden provocar sequedad, erupciones alérgicas y otros problemas dérmicos. Los líquidos pueden salpicar y producir quemaduras en los ojos. Dependiendo del tipo de compuesto limpiador aplicado, debe emplearse el EPP pertinente (incluidos los protectores de ojos, cara y brazos, delantales y calzado protector). Además, debe disponerse de instalaciones para el lavado de manos y ojos. Las mangas de aire comprimido utilizadas en el transporte de agua caliente para desinfectar los equipos también pueden causar quemaduras. Es importante impartir una formación adecuada al personal acerca de la utilización de estos instrumentos. Asimismo, el cloro presente en el agua empleada para lavar las canales puede irritar los ojos, la garganta y la piel. Han comenzado a aplicarse nuevos enjuagues antibacterianos en los mataderos para reducir las bacterias que pueden provocar enfermedades originadas en los alimentos. Es necesario garantizar una ventilación apropiada. Deben tomarse todas las precauciones necesarias para asegurar que la concentración de los productos químicos no exceda lo estipulado por los fabricantes en las instrucciones.
El amoníaco se utiliza como refrigerante en la industria, y las fugas de esta sustancia de los conductos que lo transportan son habituales. El gas amoníaco irrita los ojos y la piel. Una exposi- ción de leve a moderada a este gas puede provocar migrañas, escozor en la garganta, transpiración, náuseas y vómitos. Si no es posible evitar su contacto, puede producirse una irritación grave del tracto respiratorio que genera tos, edema pulmonar o paro respiratorio. Un mantenimiento adecuado de los conductos de la refrigeración es esencial para prevenir estas fugas. Además, una vez detectado el escape de amoníaco, deben observarse los procedimientos de vigilancia y evacuación para evitar exposiciones peligrosas. El dióxido de carbono(CO2) en forma de hielo seco se utiliza en el área de envasado. En este proceso, el gas CO2 puede salir de su depósito y expandirse por toda la sala. La exposición al mismo puede producir migrañas, mareos, náuseas, vómitos y, en casos extremos, la muerte. Debe garantizarse una ventilación adecuada.
Los depósitos de sangre plantean riesgos asociados a los espa-cios restringidos si en el centro de producción en cuestión no se utiliza un sistema cerrado de tratamiento y conducción por tuberías de la misma. Las sustancias tóxicas emitidas por la sangre en descomposición y la falta de oxígeno constituyen un grave peligro para las personas que deben acceder y/o limpiar los depósitos o trabajar en el área circundante. Antes de entrar, debe comprobarse la presencia en la atmósfera de productos químicos tóxicos y asegurarse la existencia de la cantidad de oxígeno apropiada.
Los trabajadores están expuestos a enfermedades infecciosas como la brucelosis, la erisipela, la leptospirosis, la dermatofitosis y la aparición de verrugas.
La brucelosis está causada por una bacteria y se transmite por la manipulación de ganado vacuno o porcino infectado. Las personas infectadas por esta bacteria experimentan una fiebre constante o recurrente, migrañas, debilidad, dolor articular, sudores nocturnos y pérdida de apetito. La limitación del número de reses infectadas que son sacrificadas es una vía fundamental para la prevención de esta enfermedad.
La erisipela y la leptospirosis también tienen su causa en las bacterias. La primera se transmite mediante la infección de heridas, arañazos y abrasiones; produce enrojecimiento e irrita- ción alrededor del lugar de la infección y puede extenderse a la corriente sanguínea y a los ganglios linfáticos.
La leptospirosis se transmite por contacto directo con animales infectados o con agua, tierra mojada o vegetales conta- minados por la orina de los mismos. Pueden producirse dolores musculares, infecciones oculares, fiebre, vómitos, escalofríos y migrañas, y deteriorarse los riñones y el hígado.
La dermatofitosis, por su parte, es una enfermedad micótica y se transmite por el contacto con el pelo y la piel de personas o animales infectados. Conocida también como tiña, provoca la caída del pelo y el desarrollo de pequeñas costras amarillentas en forma de copa sobre el cuero cabelludo.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Riesgos y su prevención (III)


La carga de canales (que pueden llegar a pesar 140 kg) y el levantamiento reiterado de cajas de carne de 30 kg preparadas para su transporte puede producir lesiones en la espalda. Los trastornos por traumatismos acumulados como el síndrome del túnel del carpo bilateral, la tendinitis y la tenosinovitis son comunes en este sector. En Estados Unidos, por ejemplo, las operaciones de elaboración de la carne registran tasas de estas dolencias superiores a las del resto de los sectores. Muñecas, codos y hombros resultan afectados. La causa puede residir en la naturaleza forzada y altamente repetitiva del trabajo en las cadenas de montaje de los centros productivos, en la utilización de equipos vibratorios en algunas actividades, en el empleo de cuchillos romos, en el corte de carne congelada y en la aplicación de mangueras de aire comprimido en las tareas de limpieza. La prevención de estos trastornos se basa en el diseño ergonómico de los equipos, la utilización de ayudas mecánicas, el mantenimiento exhaustivo de los equipos que generan vibración para reducir ésta al mínimo y la mejora de la formación de los trabajadores y de los programas médicos. Entre las medidas de diseño ergonómico se cuentan:
• el descenso de los transportadores elevados para reducir los lanzamientos repetitivos por encima de la cabeza en las líneas de producción (véase la Figura 67.4);
• el desplazamiento de las plataformas horizontales para
permitir a los trabajadores trocear los animales con un número mínimo de movimientos;
• la disponibilidad de cuchillos afilados con mangos de diseño renovado;
• la incorporación de ayudas mecánicas que reduzcan la fuerza aplicada en cada tarea (véase la Figura 67.5);
• el aumento del personal asignado a las actividades que requieren una gran fuerza, asegurando la disponibilidad de herramientas de mano del tamaño adecuado y de guantes y un diseño apropiado de las áreas de elaboración, con el fin dereducir al mínimo los giros al izar pesos y los levantamientos realizados desde debajo de las rodillas y por encima de los hombros,
• la dotación de elevadores por vacío y otros dispositivos de elevación mecánica para reducir el levantamiento de cajas (véase la Figura 67.6).



Los pasillos y pasarelas deben mantenerse secos y libres de obstáculos para garantizar la seguridad en el transporte de cargas pesadas.
Los trabajadores han de recibir formación sobre la utilización correcta de los cuchillos. El corte de carne congelada debe evitarse rigurosamente.
Asimismo, es aconsejable una intervención y un tratamiento médicos precoces de los trabajadores sintomáticos. Debido al carácter similar de los factores de estrés en los trabajos de esta industria, la rotación de puestos debe emplearse con precaución. Deben efectuarse y revisarse análisis de los puestos de trabajo para conseguir que no se utilicen los mismos grupos de tendones en tareas diferentes. Además, los trabajadores deben ser instruidos pertinentemente en todos los puestos que formen parte de una rotación planificada.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Riesgos y su prevención (II)

Los trabajadores que mantienen, limpian o desatascan equipos como cintas transportadoras, máquinas elaboradoras de tocino, picadoras y otros dispositivos, se exponen al riesgo de un arranque inadvertido de los equipos. Es un tipo de accidente que ha causado muertes y amputaciones. Algunas máquinas se limpian en funcionamiento, lo que expone a los trabajadores al peligro de quedar atrapados por las mismas.
Los trabajadores deben recibir formación sobre procedimientos de bloqueo y carteles de advertencia. La aplicación de procedimientos que impiden que el personal arregle, limpie o desatasque equipos hasta que éstos estén apagados y bloqueados evitará lesiones. Los trabajadores encargados del bloqueo de los distintos dispositivos deben ser instruidos acerca de los procedimientos de neutralización de todas las fuentes de energía.
Los suelos y escaleras mojados y resbaladizos en los centros de producción representan un grave riesgo para el personal. Las plataformas de trabajo elevadas también plantean riesgos de caídas. Los trabajadores deben utilizar calzado de seguridad con suelas antideslizantes. Las superficies antideslizantes y rugosas, aprobadas por los organismos sanitarios locales, pueden y deben emplearse en suelos y escaleras. Ha de garantizarse un drenaje adecuado en las áreas húmedas y la conservación eficaz y opor- tuna de los suelos durante las horas de producción, con el fin de reducir al mínimo la existencia de superficies mojadas y resbaladizas. Asimismo, todas las superficies elevadas deben equiparse con barandillas de seguridad para evitar que entren en contacto con los trabajadores, que éstos sufran caídas accidentales y que caigan materiales de los transportadores. Además, se utilizarán tablas de pie sobre estos andamios en caso necesario. Las baran dillas deben instalarse asimismo en las escaleras de las instalaciones productivas para prevenir los resbalones.
La combinación en el lugar de trabajo de la humedad y de un cableado eléctrico complejo supone un riesgo de electrocución para los trabajadores. Todos los equipos deben dotarse de tomas de tierra adecuadas. Debe disponerse de cajas de toma de corriente eléctrica con tapas que protejan con eficacia contra los contactos accidentales. El cableado eléctrico ha de someterse a revisiones periódicas para examinar la existencia de grietas, signos de desgaste u otros defectos y todos los equipos deben ponerse a tierra. Se utilizarán siempre que sea posible interruptores de circuito de avería por puesta a tierra.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Morbilidad: Pérdida de oído

Se sabe que el ruido excesivo es causa de pé rdida de agudeza auditiva entre los trabajadores de la industria de procesamiento de pescado. El personal de la sala de má quinas de los buques corre un grave riesgo, al igual que quienes trabajan con equipo antiguo en el procesamiento de pescado. Es necesario organizar programas para la conservació n de las facultades auditivas.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Morbilidad: Asma profesional

El asma profesional se observa con frecuencia entre los trabajadores de la industria pesquera. Está relacionada con diversos tipos de pescado, pero generalmente se asocia con la exposición a los crustá ceos y moluscos; por ejemplo, camarones, cangrejos, almejas, etc. La producción de harina de pescado, al igual que procesos similares, como el pelado (en particular, el pelado de camarones), se han relacionado también con el asma.

martes, 9 de diciembre de 2008

Morbilidad

La información sobre la salud en general de los pescadores y sus perspectivas generales de enfermedad se obtiene principalmente de dos tipos de informes. Una fuente son las series de casos recopiladas por los mé dicos de a bordo y otra los informes de consejo mé dico, donde se indican las evacuaciones, hospitalizaciones y repatriaciones. Por desgracia, la mayoría de estos informes, si no todos, só lo mencionan el nú mero de pacientes y porcentajes.
Los estados no traumá ticos mencionados con más frecuencia y que requieren consulta y hospitalización son resultado de enfermedades dentales, gastrointestinales, musculosquelé ticas, psiquiá triconeurológicas, respiratorias, cardiológicas y dermatoló gicas. En una serie notificada por un mé dico de navío, las enfermedades psiquiá tricas aparecían como la razón más frecuente de evacuación de los trabajadores de arrastreros en travesías prolongadas, ocupando las lesiones un segundo lugar. En otra serie, las enfermedades que con má s frecuencia hicieron necesaria la repatriació n fueron las cardioló gicas y psiquiá tricas.