lunes, 30 de marzo de 2009

PESQUERIAS COMERCIALES: MEDIO • AMBIENTE Y SANIDAD PUBLICA

Capturas accesorias y descartes
La captura de especies no deseadas —denominada captura accesoria (o en algunos casos mortandad accesoria)—constituye uno de los principales impactos medioambientales de la industria pesquera marina mundial. Las capturas accesorias, la mayoría de las cuales se “descarta” y arroja de vuelta al mar, incluyen:
• especies comercializables que son demasiado pequeñ as o cuyo desembarque esta prohibido;
• especies no comercializables;
• especies comerciales que no corresponden a la especie específica de la pesquería,
• especies no relacionadas con la pesquería, como aves, tortugas
y mamíferos marinos.


En un importante estudio realizado por la FAO (Alverson y cols. 1994) se estima, de forma provisional y conservadora, que cada añ o las operaciones de pesca comercial ocasionan la captura y descarte de 27 millones de toneladas de pescado y vida invertebrada (es decir, excluidos mamíferos, aves y tortugas marinos) - muchos de ellos muertos o a punto de morir. Esto equivale a má s de una tercera parte del peso de todos los desembarques notificados de las pesquerías comerciales de todo el mundo, calculados en unos 77 millones de toneladas.
Aparte de las cuestiones é ticas relacionadas con este derroche existe una gran preocupació n pú blica por las repercusiones medioambientales de la mortalidad causada por el descarte, como una posible pé rdida de la biodiversidad y la reducció n de las poblaciones de peces. Es posible que hasta 200.000 mamíferos marinos mueran anualmente en los aparejos de pesca (Alverson y cols. 1994). La pesca con red de enmalle representa probablemente la más grave amenaza para muchas poblaciones de marsopas; al menos una especie (la yaquita del Golfo de California) y varias poblaciones de marsopas costeras está n a punto de extinguirse por este tipo de pesca. La captura no intencional
y la mortalidad de las tortugas marinas, en particular la provocada por los camaroneros y algunos palangreros, constituye un importante factor que pone continuamente en peligro diversas poblaciones en todos los océanos del mundo (Dayton y cols. 1995). Tambié n un gran nú mero de aves marinas mueren en algunas pesquerías; los palangreros matan anualmente decenas de miles de albatros y están considerados la mayor amenaza para la supervivencia de muchas especies y poblaciones de albatros (Gales 1993).
La cuestión de las capturas accesorias es un factor importante en la negativa opinión que tiene el pú blico de la pesca comercial marina. Para remediarlo, se han realizado amplias investigaciones en los últimos años con el fin de mejorar la selectividad de las artes y mé todos de pesca. De hecho, la FAO (1995) estima que podría lograrse una reducción del 60 % de los descartes para el añ o 2000 si los gobiernos y la industria realizaran un esfuerzo concertado.

domingo, 29 de marzo de 2009

AFECCIONES MUSCULOSQUELETICAS: • PESCA Y PROCESAMIENTO DE PESCADO

El té rmino afecciones musculosqueléticas se utiliza para una serie de síntomas y enfermedades de los mú sculos, tendones y/o articulaciones. A menudo, esas afecciones pueden no ser específicas y tener una duración variable. Los principales factores de riesgo de las afecciones musculosquelé ticas relacionadas con el trabajo son el levantamiento de grandes pesos, posturas forzadas al trabajar, tareas repetitivas, estrés psicológico y una organización inadecuada del trabajo (véase la Figura 66.9).
En 1985, la Organizació n Mundial de la Salud (OMS 1994) realizó la siguiente declaració n: “Las enfermedades relacionadas con el trabajo son de cará cter multifactorial cuando el entorno de trabajo y la realizació n del mismo contribuyen a ellas de forma significativa, pero como uno de los varios factores que causan la enfermedad” (OMS 1985). Sin embargo, no existen criterios aceptados internacionalmente sobre las causas de las afecciones musculosquelé ticas relacionadas con el trabajo. Aparecen tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados. No han desaparecido a pesar del desarrollo de nuevas tecnologías que permiten que má quinas y ordenadores se hagan cargo de lo que anteriormente era trabajo manual
(Kolare 1993).
El trabajo a bordo de buques es exigente tanto física como mentalmente. La mayoría de los factores de riesgo bien cono- cidos de las afecciones musculosquelé ticas suelen darse en la situació n y organizació n del trabajo de los pescadores.
Por tradición, la mayoría de los trabajadores de la pesca han sido hombres. Los estudios suecos sobre pescadores muestran que son frecuentes los síntomas del sistema musculosquelé tico y que siguen un patrón lógico dependiendo del tipo de tareas que se realicen a bordo. Un 74 % de los pescadores habían experimentado síntomas del sistema musculosquelético durante los 12 meses anteriores. Un importante nú mero de pescadores consideraban que el movimiento del buque representaba una gran tensión, no só lo para el sistema musculosquelé tico, sino para el individuo en su conjunto. (Tö rner y cols. 1988).
No se han publicado muchos estudios sobre las afecciones musculosquelé ticas entre los trabajadores del procesamiento de pescado. Hay una larga tradició n de predominio femenino en el corte y recorte de filetes en la industria de procesamiento de pescado. Los resultados de estudios islandeses, suecos y taiwa- neses demuestran que las trabajadoras de la industria de proce- samiento de pescado presentaban un mayor nú mero de síntomas en el cuello o los hombros que las mujeres con trabajos má s variados (Ó lafsdó ttir y Rafnsson 1997; Ohlsson y cols. 1994; Chiang y cols. 1993). Se considera que estos síntomas tienen una relació n causal con la realizació n de tareas altamente repetitivas en un ciclo inferior a 30 segundos. El desempeñ o de tareas muy repetitivas sin posibilidad de rotar entre diferentes puestos repre- senta un factor de alto riesgo. Chiang y sus colaboradores (1993) estudiaron a los trabajadores de la industria de procesamiento de pescado (hombres y mujeres) y descubrieron un predominio de síntomas en las extremidades superiores entre las personas cuyo trabajo requería una gran repetició n o movimientos violentos en comparació n con trabajadores de las mismas fá bricas que desempeñ aban tareas de poca repetición y movimientos con poca fuerza.
Como se ha dicho, las afecciones musculosquelé ticas no han desaparecido a pesar del desarrollo de nuevas tecnologías. La línea de flujo es un ejemplo de nueva té cnica introducida en la grandes buques-fábrica. Consiste en un sistema de cintas transportadoras que transportan el pescado a travé s de maquinas descabezadoras y fileteadoras hasta los trabajadores que cogen cada filete y lo recortan con un cuchillo. Otras cintas transportan el pescado a la estació n de embalaje, despué s de lo cual se congela el pescado. La línea de flujo ha modificado el predo- minio de los síntomas musculosquelé ticos entre las trabajadoras de las plantas de producció n de filetes de pescado. Desde la introducció n de la línea de flujo, han aumentado los síntomas en las extremidades superiores al tiempo que disminuían los rela- tivos a las extremidades inferiores (Ó lafsdó ttir y Rafnsson 1997). Para desarrollar una estrategia de prevención es muy importante comprender las causas, mecanismos, prognosis y prevención de las afecciones musculosquelé ticas (Kolare y cols. 1993). Estas afecciones no pueden prevenirse ú nicamente con la intro- ducció n de nuevas tecnologías. Hay que tomar en consideració n todo el entorno de trabajo, incluida la organización del mismo.


sábado, 28 de marzo de 2009

Cáncer de estómago

Numerosos estudios han descubierto un alto riesgo de cáncer de estómago entre los pescadores. Los estudios suecos consideran que el riesgo de cá ncer de estó mago se debe a un elevado consumo de pez graso contaminado con compuestos de organoclorina (Svenson y cols. 1995). Actualmente, se desconoce el papel que desempeñ an los factores dieté ticos, profesionales y de estilo de vida en la relación entre cá ncer de estó mago y pesca.

viernes, 27 de marzo de 2009

Una web sobre Ergonomia

Aca les paso el link de un excelente web sobre ERGONOMIA donde podran enterarse de todo lo referentes a este tema la direccion es:

http://algodeergonomia.blogspot.com/

Visitenlos y cuentennos que les parecio nuestra recomendacion iremos mostrando una serie de webs los siguientes dias para que peudan saber las de Seguridad Industrial.

jueves, 26 de marzo de 2009

Siembra y crecimiento

En la siembra y cuidado de los cultivos es esencial asegurar que los aperos de siembra o de arado se mueven en línea recta y que los tractores siguen las rodadas o el centro de la hilera.
En general, estas actividades obligan al conductor a trabajar en posiciones poco confortables e implican una considerable tensió n nerviosa y emocional debido a la visibilidad restringida en el á rea de trabajo, lo que da lugar a una rá pida fatiga.
La disposició n de las má quinas sembradoras y su preparació n para el uso, así como la necesidad de trabajo manual auxiliar, especialmente la manipulación de los materiales, pueden implicar cargas físicas considerables.
La amplia distribución geográ fica de las variedades de cereales implica una gran diversidad de condiciones meteorológicas durante la siembra. La siembra de cereales de invierno puede hacerse, por ejemplo, cuando la temperatura exterior varía de 3-10 C a 30–35 C. Los cereales de primavera se siem- bran cuando la temperatura exterior varía de 0 C a 15–20 C.
Las temperaturas en las cabinas del tractor sin aire acondicionado pueden ser muy altas en las regiones en las que el clima es suave y cá lido.
En las zonas templadas, las condiciones microclimá ticas de las cabinas son en general favorables durante la siembra de cultivos como la remolacha, el maíz o el girasol. El cultivo se realiza cuando la temperatura exterior es alta y la radiación solar intensa. La temperatura en las cabinas sin aire acondicionado puede llegar a 40 C e incluso má s. Los conductores pueden trabajar en condiciones poco confortables durante un 40 al 70 % del tiempo de funcionamiento.
En las operaciones de preparació n del suelo se remueve é ste considerablemente, lo que provoca la formación de polvo. Las concentraciones má ximas de polvo en el aire de la zona de respiración no deben exceder de 10 a 20 mg/m3. El polvo es inorgá nico en un 90 %, y contiene una gran cantidad de sílice libre. Los niveles de ruido y vibración en la cabina del conductor son algo menores que los existentes durante el cultivo.
Durante la siembra y el cultivo, los trabajadores pueden estar expuestos a abonos, fertilizantes químicos y plaguicidas. Cuando no se siguen las normas de seguridad para manipular estos materiales, o si las má quinas no funcionan adecuadamente, la concentración de los materiales peligrosos en la zona de respiració n puede sobrepasar los valores permisibles.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Cultivo de la tierra

El cultivo de la tierra (arado, grada, binado, grada de disco, etc. es importante y constituye la etapa preliminar de la producció n de la cosecha que requiere un trabajo má s intenso. Estas operaciones suponen el 30 % de los trabajos de plantación y cultivo.
Por lo general, el arado del suelo genera polvo. La naturaleza de éste es variable, y depende de las condiciones meteoroló gicas, la estación, el tipo de trabajo, el tipo de suelo, etc. La concentración de polvo en la cabina del tractor puede variar de algunos mg/m3 a centenares de mg/m3, en función sobre todo del cierre de la cabina. En un 60 a un 65 % de los casos se supera el nivel de polvo total permisible; los niveles permisibles de polvo respirable (menor o igual a 5 micras) se sobrepasan durante el 60 al 80 % del tiempo (vé ase la Figura 64.11). El contenido de sílice del polvo varía del 0,5 al 20 % (Kundiev 1983).
El cultivo implica la realización de operaciones que consumen energía, especialmente durante el arado, y requiere una movilización considerable de los recursos de energía de las má quinas, generá ndose niveles considerables de ruido en el lugar donde se sienta el conductor. Estos niveles de ruido llegan a 86 a 90 dBA e incluso má s, creando un riesgo considerable de trastornos auditivos.
Por lo general, los niveles de vibració n del cuerpo entero en el asiento del conductor pueden ser muy altos, sobrepasando los niveles establecidos por la Organización Internacional de Normalizació n (ISO 1985) para los límites de rendimiento disminuido por la fatiga y frecuentemente para el límite de exposición.
El suelo se prepara sobre todo a principios de la primavera y en otoñ o, de forma que el microclima de las cabinas en zonas templadas en las máquinas sin aire acondicionado no supone un problema para la salud, a excepción de los días calurosos.

martes, 24 de marzo de 2009

OPERACIONES DE PLANTACION Y CULTIVO

La agricultura moderna se basa en equipos muy eficientes, especialmente tractores y má quinas potentes y de gran velocidad. Los tractores con accesorios montados y arrastrados permiten la mecanizació n de muchas operaciones agrícolas.
El uso de los tractores permite a los agricultores llevar a cabo las principales operaciones de labranza y de cuidado de las plantas en un tiempo ó ptimo sin un trabajo manual importante. El aumento continuo del tamañ o de las explotaciones, la extensión de las fincas y la intensificación de la rotación de los cultivos favorecen asimismo una agricultura má s eficiente. Son dos los factores que obstaculizan la generalización del uso de má quinas de alta velocidad: los mé todos agrícolas existentes, basados sobre todo en aperos y herramientas pasivas, y las dificultades para asegurar una condiciones seguras de trabajo para el operador de los tractores de alta velocidad.
Mediante métodos mecanizados se pueden realizar aproximadamente el 70 % de las operaciones de plantación y desarrollo. También se emplean en todas las etapas de cultivo y recolecció n. No obstante, cada etapa requiere su propia maquinaria, herramientas y condiciones medioambientales, y esta variabilidad de la producción y factores medioambientales influye en el conductor del tractor.