lunes, 12 de marzo de 2012

INDUSTRIA AVICOLA

La producción de pollos y pavos ha aumentado enormemente en Estados Unidos desde el decenio de 1980. De acuerdo con un informe del Departamento de Trabajo de este país, la evolución se debe a un cambio en las pautas de alimentación de los consu- midores (Hetrick 1994). El paso de la carne roja y de cerdo a la de ave obedece en parte a la publicación de estudios médicos recientes.
La expansión del consumo, a su vez, ha fomentado un crecimiento del número de centros productivos y criadores y un gran aumento de los niveles de empleo. Por ejemplo, la industria avícola de Estados Unidos registró un incremento del empleo del 64 % de 1980 a 1992.
La productividad, medida en función de los kilos producidos por cada trabajador, aumentó en un 3,1 % debido a la mecani- zación y la automatización, así como a la aceleración de la velocidad en la cadena productiva, estimada en número de aves por hora de trabajo. Con todo, en comparación con la producción de carne roja, en la avícola sigue utilizándose intensivamente la mano de obra.
Se asiste asimismo a un proceso de mundialización. Hay centros de producción y elaboración de propiedad conjunta de China y de inversores de Estados Unidos, y los centros de cría, crecimiento y elaboración situados en China exportan su producción a Japón.
El trabajador medio de la industria avícola está relativamente poco cualificado, su formación es escasa, suele formar parte de grupos minoritarios y su remuneración es muy inferior a la del personal de los sectores de producción de carne roja y manufac- tureros. La rotación de plantilla es extraordinariamente elevada en ciertos aspectos del proceso. Las tareas de colgado de los animales vivos, de deshuesado y de higienización resultan muy estresantes y registran tasas de rotación altas. Debido a su natu- raleza, la elaboración de las aves es una industria basada en gran medida en el medio rural y habitual en áreas de economía deprimida, en las que existen excedentes de mano de obra. En Estados Unidos, muchos de los centros productivos cuentan con un número cada vez mayor de trabajadores de habla hispana. Se trata de personal temporal hasta cierto punto, ya que desarrolla su actividad en dichos centros parte del año. Cuando se acerca el momento de cosechar los cultivos de la región, una gran proporción de los trabajadores pasa a dedicarse a esta labor.

domingo, 11 de marzo de 2012

Riesgos y su prevención ACEITES Y GRASAS (III)

En los mataderos existe asimismo un olor característico, debido a la combinación de los generados por el cuero húmedo, la sangre, el vómito, la orina y las heces de los animales. Es un olor que se extiende a toda la sala de sacrificio y a las áreas de elaboración de despojos, clasificación y tratamiento de las pieles. La extracción es necesaria para eliminar estos olores.
Los entornos de trabajo refrigerados son esenciales en la industria cárnica. La elaboración y el transporte de los productos de la carne suelen exigir el mantenimiento de tempe- raturas iguales o inferiores a 9 °C. Las áreas como las cámaras de refrigeración pueden requerir temperaturas en torno a los –40 °C. Las lesiones más habituales relacionadas con el frío son las quemaduras por hielo, la congelación, el pie de inmersión y el pie de trinchera, que se producen en ciertas áreas localizadas del cuerpo. Una consecuencia grave del estrés por frío es la hipotermia. Asimismo, los sistemas respiratorio, circulatorio y osteoarticular pueden verse afectados por una exposición exce- siva al frío.
Para evitar las consecuencias del estrés por frío y reducir los riesgos del trabajo en condiciones de baja temperatura, los trabajadores deben utilizar ropas apropiadas y el lugar de trabajo debe dotarse de los equipos y los controles técnicos y administrativos pertinentes. El empleo de varias capas de ropa ofrece una mejor protección que la proporcionada por prendas únicas gruesas. Los equipos de refrigeración y los sistemas de distribución del aire deben minimizar la velocidad de éste. Los refrigeradores de las distintas unidades deben situarse tan alejados del personal como sea posible, y deben aplicarse panta- llas y barreras deflectoras para proteger a los trabajadores del efecto enfriador del viento.

sábado, 10 de marzo de 2012

Maquinaria agrícola (I)

La maquinaria agrícola está diseñada para labrar el suelo y hacerlo má s adecuado para el crecimiento de cultivos, la siembra de semi- llas, la aplicació n de sustancias químicas para mejorar el crecimiento de las plantas y controlar las plagas y enfermedades, y la recolección y almacenamiento de los cultivos maduros. Existe una gran variedad de má quinas agrícolas, pero en esencia todas son una combinació n de engranajes, ejes, cadenas, correas, cuchillas, cribas oscilantes, etc., ensambladas para realizar determinadas tareas. Estas piezas está n en general suspendidas de un bastidor que puede ser estacionario o, con má s frecuencia, mó vil y diseñado para realizar la operación deseada al desplazarse por un campo. Los principales grupos de maquinaria agrícola son: má quinas para trabajo del suelo; má quinas plantadoras; má quinas cultivadoras; má quinas cosechadoras de forraje; má quinas cosechadoras de grano, fibra, hortalizas y frutas y frutos secos; aplicadores de sustan- cias químicas para la agricultura; má quinas transportadoras y eleva- doras; y má quinas clasificadoras y envasadoras.
Má quinas para trabajo del suelo. Se incluyen los arados, cultiva- doras, subsoladoras, gradas, rodillos, niveladoras, aplanadoras, etc. Está n diseñadas para girar, agitar, nivelar y compactar el suelo y prepararlo para la plantació n. Pueden ser de pequeño tamaño y requerir solamente una pequeña fuente de energía (como en el caso de una rotocultivadora operada por una persona para cultivar un arrozal), o bien grandes y necesitar una fuente de energía conside- rable (como en el caso de una subsoladora combinada, sembradora perforadora y grada).
Má quinas plantadoras. Se incluyen plantadoras, sembradoras en líneas, sembradoras a voleo, etc., y está n diseñadas para recoger las semillas de una tolva o cubo e insertarlas en el suelo a una profundidad determinada, espaciá ndolas o esparcié ndolas uniforme- mente. Las plantadoras pueden tener un diseño muy sencillo y constar de un mecanismo de siembra de una hilera, o muy complejas (como en el caso de la plantadora mú ltiple con aperos que simultá neamente añaden fertilizantes, plaguicidas y herbicidas).
Má quinas cultivadoras. Se incluyen rotocultoras, cultivadoras, desherbadoras (mecá nicas y de llama), etc. Se utilizan para erra- dicar malezas o hierbas indeseables que compiten con la planta por la humedad del suelo y hacen que la cosecha o el cultivo sean má s difíciles. Tambié n mejoran el trabajo del suelo haciendo que absorba mejor la lluvia.
Má quinas cosechadoras de forraje. Se incluyen segadoras, pica- doras, empacadoras y otras, diseñadas para separar los tallos de las raíces y prepararlos para su almacenamiento o uso inmediato. Estas má quinas tambié n varían en cuanto a su complejidad: la segadora simple corta el cultivo, mientras que la picadora no só lo separa el tallo de la raíz, sino que tambié n pica toda la planta en trozos pequeños que carga en un vehículo, posiblemente un vagó n remol- cado. A menudo se utilizan acondicionadoras de forraje que golpean o rompen los tallos, con el fin de acelerar el proceso de secado en el campo para prevenir el deterioro, especialmente de leguminosas que van a ser almacenadas en seco o empacadas. Las prensas granuladoras se utilizan para comprimir el forraje en cubos compactos para la alimentació n mecá nica del ganado. Las empacadoras se utilizan para comprimir el forraje en balas redondas o cuadradas y facilitar su almacenamiento y manipulació n. Algunas balas son lo bastante pequeñas (20 a 40 kg) para poder manejarlas manualmente, mientras que otras son tan grandes (400 a 500 kg) que necesiten sistemas de manipulació n mecá nica.

viernes, 9 de marzo de 2012

Riesgos comunes de la maquinaria y cómo se producen.

jueves, 8 de marzo de 2012

Vuelcos (II)

Otros factores importantes para la estabilidad o inestabilidad del tractor son la fuerza centrífuga (FC), el momento de torsió n del eje posterior (TEP) y el apalancamiento de la barra de tracción (ABT). Cada uno de estos factores actú a a travé s del CG. La fuerza centrífuga es la fuerza hacia el exterior que la naturaleza ejerce sobre los objetos que se mueven en círculo. Aumenta cuando el á ngulo de giro del tractor se hace má s agudo (disminuye) y al aumentar la velocidad del tractor en un giro. El aumento de la FC es directamente proporcional al á ngulo de giro del tractor. Por cada grado de giro del tractor, se produce un aumento equivalente en la FC. No obstante, la relació n entre la FC y la velocidad del tractor no es directamente proporcional. Para hallar el aumento de la FC al girar el tractor a una velocidad mayor (asumiendo que el radio de giro es el mismo) se debe hallar la raíz cuadrada de la diferencia entre las dos velocidades del tractor.
El TEP es la transferencia de energía entre el motor del tractor y el eje posterior de un tractor de dos ruedas motrices. El accionamiento del embrague produce una fuerza de torsió n
llamada par de torsión sobre el eje posterior. Despué s este
momento de torsió n es transmitido a los neumá ticos del tractor. En circunstancias normales, el eje posterior (y los neumá ticos) deberá n girar, y el tractor se desplazará hacia adelante. En té rminos sencillos, se dice que el eje posterior rota en torno al chasis del tractor. Si el eje posterior no puede girar, el chasis del tractor gira en torno al eje. Esta rotació n inversa hace que la parte frontal del tractor se eleve del suelo hasta que el CG del tractor sobrepasa la línea base de estabilidad posterior. En este punto el tractor continuará hacia atrá s por su propio peso hasta que choque contra el suelo u otro obstá culo.
El ABT es otro principio de estabilidad e inestabilidad relacio- nado con los vuelcos hacia atrá s. Cuando un tractor de dos ruedas motrices tira de una carga, los neumá ticos traseros empujan contra el suelo. Simultá neamente, la carga unida al tractor tira hacia atrá s y hacia abajo en contra del movimiento hacia adelante del tractor. La carga tira hacia abajo debido a que descansa sobre la superficie de la tierra. Este empuje hacia atrá s y hacia abajo hace que los neumá ticos traseros sean un punto de giro, de forma que la carga actú a como una fuerza que trata de volcar el tractor hacia atrá s. Se crea un “á ngulo de tiro” entre la superficie del suelo y el punto de unió n al tractor.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Acido sulfúrico

Durante el proceso de formación eléctrica, el material activo de las placas se convierte en PbO2 en el electrodo positivo y en Pb en el negativo. A medida que las placas van cargá ndose totalmente, la corriente de formació n comienza a disociar el agua del electrólito en hidrógeno y oxígeno:

El desprendimiento de gases genera una niebla de á cido sulfú - rico. En otra é poca, era corriente que los trabajadores de las zonas de formació n sufriesen erosió n dental. Las empresas fabri- cantes de baterías han empleado tradicionalmente los servicios de un dentista y muchas de ellas continú an hacié ndolo.
En estudios recientes (IARC 1992) se ha observado una posible relació n entre las exposiciones a las nieblas de á cidos inorgá nicos (incluido el á cido sulfú rico) y el cá ncer de laringe. Las investigaciones en este sentido continúan.
La norma establecida de exposició n laboral a la niebla de ácido sulfú rico en el Reino Unido es de 1 mg/m3. Es posible mantener la exposició n por debajo de este nivel instalando sistemas de VAL sobre los circuitos donde se forma.
La exposició n al corrosivo á cido sulfú rico líquido es tambié n motivo de preocupació n. Como precauciones cabe citar los equipos de protecció n individual, los surtidores de lavado ocular
y las duchas de emergencia.

Vuelcos (I)

El concepto central en la estabilidad o inestabilidad del tractor es el de centro de gravedad (CG). El centro de gravedad de un tractor es el punto de é ste en el que todas las partes se equilibran. Por ejemplo, cuando un tractor de dos ruedas motrices está situado con todas las ruedas a nivel del suelo, el CG es de 25,4 cm sobre y 0,6 m delante del eje posterior y en el centro del cuerpo del tractor. En los tractores de cuatro ruedas motrices y articulados en el centro, el CG está situado algo má s adelante. Para que un tractor esté derecho, su CG debe estar en la línea base de estabilidad del tractor. Las líneas base de estabilidad son esencialmente líneas imaginarias trazadas entre los puntos en los que los neumáticos entran en contacto con el suelo (vé ase la Figura 64.24).

El centro de gravedad de un tractor no puede moverse, pero sí
cambiar su relació n con las líneas base de estabilidad. Esto ocurre con má s frecuencia cuando el tractor sale de una posició n perfectamente nivelada, como una pendiente. El cambio de la relació n entre el CG y la línea base de estabilidad significa que el tractor se desplaza hacia una posición inestable. Si la relació n entre la línea base de estabilidad y el CG se modifica significativamente
(p. ej. el CG del tractor se mueve má s allá de la línea base de estabilidad), el tractor vuelca. Si el tractor lleva un equipo como un cargador frontal, una horquilla elevadora de pacas redondas o un tanque lateral con productos químicos, el peso adicional desplaza el CG hacia dicha pieza del equipo. Al subir el equipo montado, sube el CG.