El equipamiento típico de un plantador silvícola comprende una pala o un almocafre (un bastón terminado en un cilindro metá- lico ligeramente cónico que se utiliza para hacer hoyos a la medida de los plantones envasados), dos o tres bandejas de envases de plantas transportadas por medio de un arnés, y equipos de seguridad como botas con puntera y guantes protectores. Para plantar plantones de raíz desnuda, en lugar del arnés se lleva en la mano un cubo con agua suficiente para cubrir las raíces del plantón. En Europa y Norteamérica también se utilizan diversos tipos de azadas para plantar plantones de raíces desnudas. Algunas herramientas de plantación son fabricadas por compañías especializadas, pero muchas de ellas se fabrican en tiendas locales o están concebidas para usos de jardinería y agricultura, y presentan algunas deficiencias en su diseño, como un exceso de peso y una longitud inadecuada. En la Tabla 68.4 se indican los pesos que se transportan normalmente.
Todo sobre las Industrias y como realizar la Seguridad Industrial
jueves, 15 de enero de 2009
miércoles, 14 de enero de 2009
Transporte de plantones
El trabajo de plantación depende del suministro constante de plantones a los plantadores. Se traen de los viveros en tandas de varios millares, en camiones o furgonetas hasta donde llegue la carretera. Los plantones deben descargarse con toda rapidez y regarse con regularidad. Para transportarlos desde el almacén principal hasta los terrenos donde van a plantarse se utilizan pequeños vehículos todo terreno o maquinaria de saca forestal adaptada. Si los plantones han de ser transportados por los propios trabajadores, como sucede en muchos países en desarrollo, el trabajo resulta muy pesado. Deben emplearse mochilas adecuadas para reducir la fatiga y el riesgo de lesiones. Cada plantador lleva de cuatro a seis bandejas a su parcelas respectiva. Como a la mayoría se les paga a destajo, es importante para ellos minimizar los tiempos improductivos empleados en desplazarse o en ir a buscar y transportar plantones.
Etiquetas:
INDUSTRIA FORESTAL
martes, 13 de enero de 2009
Estrategia de plantación
A fin de fijar unos objetivos de plantación adecuados, es importante realizar una evaluación minuciosa del terreno, ya que si ésta es superficial puede ocultar dificultades de carácter práctico que retrasan la plantación y sobrecargan de trabajo a los plantadores. Existen varias estrategias para plantar grandes superficies. Un método generalizado es disponer una hilera de 10 o 15 plantadores separados por distancias iguales y hacer que avancen al mismo ritmo; un trabajador se encarga de proporcionar suficientes plantones a todo el equipo, por lo común mediante pequeños vehículos todo terreno. Otro método habitual es trabajar con varias parejas de plantadores, responsabilizándose cada pareja de ir a buscar y transportar sus propias plantas. Los plantadores experimentados saben distribuir el material para no perder tiempo llevando plantas de un lado a otro. No es reco- mendable plantar sin compañeros.
Etiquetas:
INDUSTRIA FORESTAL
lunes, 12 de enero de 2009
INDUSTRIA AVICOLA: Elaboración
A lo largo del proceso de elaboración de los pollos deben cumplirse estrictos requisitos sanitarios. En concreto, lavar los suelos periódicamente y con frecuencia y eliminar los desechos, las partes sobrantes y la grasa. Asimismo, los equipos de transporte y elaboración han de ser accesibles, lavados e higienizados. No debe permitirse la acumulación de vaho en los techos y los equipos situados sobre las aves; debe ser suprimido con mopas de esponja de mango largo. Se utilizarán ventiladores de techo, sin protectores y de palas radiales en las áreas de elaboración.
Debido a estos requisitos sanitarios, es frecuente que los equipos rotatorios protegidos no puedan silenciarse para atenuar los ruidos. En consecuencia, la exposición a la contaminación acústica es elevada en la mayoría de las áreas productivas de los centros de elaboración. Es necesario formular programas de conservación de la audición adecuados y bien gestionados. Las medidas adoptadas para documentar la exposición no se limitarán a la realización de audiometrías iniciales y anuales, sino que incluirán asimismo dosimetrías periódicas. Los equipos de elaboración adquiridos emitirán durante su funcionamiento el menor nivel de ruido posible. Debe prestarse especial atención a la educación y la formación del personal.
Debido a estos requisitos sanitarios, es frecuente que los equipos rotatorios protegidos no puedan silenciarse para atenuar los ruidos. En consecuencia, la exposición a la contaminación acústica es elevada en la mayoría de las áreas productivas de los centros de elaboración. Es necesario formular programas de conservación de la audición adecuados y bien gestionados. Las medidas adoptadas para documentar la exposición no se limitarán a la realización de audiometrías iniciales y anuales, sino que incluirán asimismo dosimetrías periódicas. Los equipos de elaboración adquiridos emitirán durante su funcionamiento el menor nivel de ruido posible. Debe prestarse especial atención a la educación y la formación del personal.
Etiquetas:
INDUSTRIA ALIMENTARIA
domingo, 11 de enero de 2009
INDUSTRIA AVICOLA: Importancia económica
La producción de pollos y pavos ha aumentado enormemente en Estados Unidos desde el decenio de 1980. De acuerdo con un informe del Departamento de Trabajo de este país, la evolución se debe a un cambio en las pautas de alimentación de los consumidores (Hetrick 1994). El paso de la carne roja y de cerdo a la de ave obedece en parte a la publicación de estudios médicos recientes.
La expansión del consumo, a su vez, ha fomentado un crecimiento del número de centros productivos y criadores y un gran aumento de los niveles de empleo. Por ejemplo, la industria avícola de Estados Unidos registró un incremento del empleo del 64 % de 1980 a 1992.
La productividad, medida en función de los kilos producidos por cada trabajador, aumentó en un 3,1 % debido a la mecanización y la automatización, así como a la aceleración de la velo- cidad en la cadena productiva, estimada en número de aves por hora de trabajo. Con todo, en comparación con la producción de carne roja, en la avícola sigue utilizándose intensivamente la mano de obra.
Se asiste asimismo a un proceso de mundialización. Hay centros de producción y elaboración de propiedad conjunta de China y de inversores de Estados Unidos, y los centros de cría, crecimiento y elaboración situados en China exportan su producción a Japón.
El trabajador medio de la industria avícola está relativamente poco cualificado, su formación es escasa, suele formar parte de grupos minoritarios y su remuneración es muy inferior a la del personal de los sectores de producción de carne roja y manufactureros. La rotación de plantilla es extraordinariamente elevada en ciertos aspectos del proceso. Las tareas de colgado de los animales vivos, de deshuesado y de higienización resultan muy estresantes y registran tasas de rotación altas. Debido a su naturaleza, la elaboración de las aves es una industria basada en gran medida en el medio rural y habitual en áreas de economía deprimida, en las que existen excedentes de mano de obra. En Estados Unidos, muchos de los centros productivos cuentan con un número cada vez mayor de trabajadores de habla hispana. Se trata de personal temporal hasta cierto punto, ya que desarrolla su actividad en dichos centros parte del año. Cuando se acerca el momento de cosechar los cultivos de la región, una gran proporción de los trabajadores pasa a dedicarse a esta labor.
La expansión del consumo, a su vez, ha fomentado un crecimiento del número de centros productivos y criadores y un gran aumento de los niveles de empleo. Por ejemplo, la industria avícola de Estados Unidos registró un incremento del empleo del 64 % de 1980 a 1992.
La productividad, medida en función de los kilos producidos por cada trabajador, aumentó en un 3,1 % debido a la mecanización y la automatización, así como a la aceleración de la velo- cidad en la cadena productiva, estimada en número de aves por hora de trabajo. Con todo, en comparación con la producción de carne roja, en la avícola sigue utilizándose intensivamente la mano de obra.
Se asiste asimismo a un proceso de mundialización. Hay centros de producción y elaboración de propiedad conjunta de China y de inversores de Estados Unidos, y los centros de cría, crecimiento y elaboración situados en China exportan su producción a Japón.
El trabajador medio de la industria avícola está relativamente poco cualificado, su formación es escasa, suele formar parte de grupos minoritarios y su remuneración es muy inferior a la del personal de los sectores de producción de carne roja y manufactureros. La rotación de plantilla es extraordinariamente elevada en ciertos aspectos del proceso. Las tareas de colgado de los animales vivos, de deshuesado y de higienización resultan muy estresantes y registran tasas de rotación altas. Debido a su naturaleza, la elaboración de las aves es una industria basada en gran medida en el medio rural y habitual en áreas de economía deprimida, en las que existen excedentes de mano de obra. En Estados Unidos, muchos de los centros productivos cuentan con un número cada vez mayor de trabajadores de habla hispana. Se trata de personal temporal hasta cierto punto, ya que desarrolla su actividad en dichos centros parte del año. Cuando se acerca el momento de cosechar los cultivos de la región, una gran proporción de los trabajadores pasa a dedicarse a esta labor.
Etiquetas:
INDUSTRIA ALIMENTARIA
sábado, 10 de enero de 2009
La verruca vulgarias
La verruca vulgarias, verruga causada por un virus, puede ser propagada por los trabajadores infectados que hayan contaminado toallas, carne, cuchillos de pescado, mesas de trabajo u otros objetos.
Otras enfermedades observadas en los centros de producción cárnica en algunos países son la fiebre Q y la tuberculosis. Los principales portadores de la primera son el ganado bovino ovino y caprino y las garrapatas. Los seres humanos suelen infectarse mediante la inhalación de partículas en suspensión en el aire procedentes de entornos contaminados. Los síntomas habituales son: fiebre, malestar, migrañas graves y dolores musculares y abdominales. La incidencia de anticuerpos de la toxoplasmosis entre los trabajadores de los mataderos es elevada en ciertos países.
La dermatitis también es común en los centros de producción de carne. La exposición a la sangre y a otros fluidos animales, a la humedad y a compuestos utilizados en la limpieza y la higienización de las instalaciones puede provocar la irritación de la piel.
Las enfermedades infecciosas y la dermatitis pueden prevenirse mediante la higiene personal, que comprende un acceso inmediato y sencillo a servicios de higiene y lavado de manos en los que se disponga de jabón y de toallas de mano desechables, el suministro del EPP adecuado (que puede incluir guantes de protección, así como protectores oculares y respiratorios cuando la exposición a fluidos corporales animales en suspensión en el aire es posible), la utilización de algunas cremas de barrera que proporcionen una protección limitada frente a elementos irritantes, la formación de los trabajadores y la asistencia médica precoz.
La humedad y el calor en la sala donde se realizan el sacrificio, el sangrado y la división de las reses pueden resultar especialmente elevados. Debe utilizarse un sistema de ventilación en buenas condiciones de funcionamiento, que elimine el calor y el aire húmedo y prevenga el estrés por calor. Los ventiladores, preferiblemente elevados o colgados del techo, aumentan el movimiento del aire. Deben suministrarse bebidas para sustituir los fluidos y las sales perdidos al transpirar y han de establecerse períodos de descanso en áreas acondicionadas.
En los mataderos existe asimismo un olor característico, debido a la combinación de los generados por el cuero húmedo, la sangre, el vómito, la orina y las heces de los animales. Es un olor que se extiende a toda la sala de sacrificio y a las áreas de elaboración de despojos, clasificación y tratamiento de las pieles. La extracción es necesaria para eliminar estos olores.
Los entornos de trabajo refrigerados son esenciales en la industria cárnica. La elaboración y el transporte de los productos de la carne suelen exigir el mantenimiento de tempe- raturas iguales o inferiores a 9 °C. Las áreas como las cámaras de refrigeración pueden requerir temperaturas en torno a los –40 °C. Las lesiones más habituales relacionadas con el frío son las quemaduras por hielo, la congelación, el pie de inmersión y el pie de trinchera, que se producen en ciertas áreas localizadas del cuerpo. Una consecuencia grave del estrés por frío es la hipotermia. Asimismo, los sistemas respiratorio, circulatorio y osteoarticular pueden verse afectados por una exposición excesiva al frío.
Para evitar las consecuencias del estrés por frío y reducir los riesgos del trabajo en condiciones de baja temperatura, los trabajadores deben utilizar ropas apropiadas y el lugar de trabajo debe dotarse de los equipos y los controles técnicos y administrativos pertinentes. El empleo de varias capas de ropa ofrece una mejor protección que la proporcionada por prendas únicas gruesas. Los equipos de refrigeración y los sistemas de distribución del aire deben minimizar la velocidad de éste. Los refrigeradores de las distintas unidades deben situarse tan alejados del personal como sea posible, y deben aplicarse pantallas y barreras deflectoras para proteger a los trabajadores del efecto enfriador del viento.
Otras enfermedades observadas en los centros de producción cárnica en algunos países son la fiebre Q y la tuberculosis. Los principales portadores de la primera son el ganado bovino ovino y caprino y las garrapatas. Los seres humanos suelen infectarse mediante la inhalación de partículas en suspensión en el aire procedentes de entornos contaminados. Los síntomas habituales son: fiebre, malestar, migrañas graves y dolores musculares y abdominales. La incidencia de anticuerpos de la toxoplasmosis entre los trabajadores de los mataderos es elevada en ciertos países.
La dermatitis también es común en los centros de producción de carne. La exposición a la sangre y a otros fluidos animales, a la humedad y a compuestos utilizados en la limpieza y la higienización de las instalaciones puede provocar la irritación de la piel.
Las enfermedades infecciosas y la dermatitis pueden prevenirse mediante la higiene personal, que comprende un acceso inmediato y sencillo a servicios de higiene y lavado de manos en los que se disponga de jabón y de toallas de mano desechables, el suministro del EPP adecuado (que puede incluir guantes de protección, así como protectores oculares y respiratorios cuando la exposición a fluidos corporales animales en suspensión en el aire es posible), la utilización de algunas cremas de barrera que proporcionen una protección limitada frente a elementos irritantes, la formación de los trabajadores y la asistencia médica precoz.
La humedad y el calor en la sala donde se realizan el sacrificio, el sangrado y la división de las reses pueden resultar especialmente elevados. Debe utilizarse un sistema de ventilación en buenas condiciones de funcionamiento, que elimine el calor y el aire húmedo y prevenga el estrés por calor. Los ventiladores, preferiblemente elevados o colgados del techo, aumentan el movimiento del aire. Deben suministrarse bebidas para sustituir los fluidos y las sales perdidos al transpirar y han de establecerse períodos de descanso en áreas acondicionadas.
En los mataderos existe asimismo un olor característico, debido a la combinación de los generados por el cuero húmedo, la sangre, el vómito, la orina y las heces de los animales. Es un olor que se extiende a toda la sala de sacrificio y a las áreas de elaboración de despojos, clasificación y tratamiento de las pieles. La extracción es necesaria para eliminar estos olores.
Los entornos de trabajo refrigerados son esenciales en la industria cárnica. La elaboración y el transporte de los productos de la carne suelen exigir el mantenimiento de tempe- raturas iguales o inferiores a 9 °C. Las áreas como las cámaras de refrigeración pueden requerir temperaturas en torno a los –40 °C. Las lesiones más habituales relacionadas con el frío son las quemaduras por hielo, la congelación, el pie de inmersión y el pie de trinchera, que se producen en ciertas áreas localizadas del cuerpo. Una consecuencia grave del estrés por frío es la hipotermia. Asimismo, los sistemas respiratorio, circulatorio y osteoarticular pueden verse afectados por una exposición excesiva al frío.
Para evitar las consecuencias del estrés por frío y reducir los riesgos del trabajo en condiciones de baja temperatura, los trabajadores deben utilizar ropas apropiadas y el lugar de trabajo debe dotarse de los equipos y los controles técnicos y administrativos pertinentes. El empleo de varias capas de ropa ofrece una mejor protección que la proporcionada por prendas únicas gruesas. Los equipos de refrigeración y los sistemas de distribución del aire deben minimizar la velocidad de éste. Los refrigeradores de las distintas unidades deben situarse tan alejados del personal como sea posible, y deben aplicarse pantallas y barreras deflectoras para proteger a los trabajadores del efecto enfriador del viento.
Etiquetas:
INDUSTRIA ALIMENTARIA
viernes, 9 de enero de 2009
Morbilidad: Enfermedades de la piel
Las enfermedades de la piel de las manos son frecuentes y pueden deberse al contacto con proteínas de pescado o al uso de guantes de caucho. Si no se usan guantes, las manos están constantemente húmedas y algunos trabajadores pueden hacerse sensibles a ello. Así, la mayoría de las enfermedades de la piel son eczemas de contacto, ya sean de cará cter alé rgico o no, y estas afecciones a menudo tienen una presencia constante. Los forúnculos y abscesos en manos y dedos tambié n son problemas frecuentes.
Etiquetas:
PESCA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)