Las intoxicaciones mortales se producen en incendios a bordo de buques de pesca y se deben a la inhalación de humos tó xicos. También se conocen casos de intoxicaciones mortales y no mortales resultantes de la fuga de refrigerantes o el uso de productos químicos para conservar el camarón o el pescado, así como de gases tóxicos procedentes de la putrefacción anaeróbica de materias orgá nicas en bodegas sin ventilació n. Como refrigerantes se utilizan desde el altamente tóxico cloruro de metilo hasta el amoniaco. Algunas muertes pueden atribuirse a la exposición al bió xido de azufre en espacios cerrados, lo que recuerda la enfermedad de los trabajadores de silos, en que se produce una exposición a óxidos de nitró geno. Las investigaciones han demostrado asimismo que existen mezclas de gases tóxicos (por ejemplo, bióxido de carbono, amoniaco, sulfuro de hidrógeno y monó xido de carbono) que, sumadas a una baja presión parcial del oxígeno en las bodegas de barcos y en tierra, han dado lugar a accidentes, tanto mortales como no mortales, relacionados a menudo con pescados industriales, como el arenque y el capelán. En la pesca comercial se conocen algunos informes de intoxicación al desembarcar el pescado atribuida a la trimetila- mina y a las endotoxinas, que provocan síntomas similares a los de la influenza pero que pueden producir la muerte. Estos riesgos podrían reducirse con una formación mejor y modificaciones en los equipos.
Todo sobre las Industrias y como realizar la Seguridad Industrial
jueves, 8 de enero de 2009
miércoles, 7 de enero de 2009
Morbilidad: Suicidio
Algunos estudios sobre pescadores y marinos de la flota mercante mencionan elevadas tasas de mortalidad por suicidio. Tambié n hay un gran nú mero de muertes en que los mé dicos no pueden determinar si las lesiones fueron accidentales o voluntarias. Está ampliamente aceptado que no se notifican todos los suicidios y se rumorea que sobre todo es así en la industria pesquera. La literatura psiquiá trica recoge descripciones de calentura, un fenómeno de la conducta en que el síntoma predominante es un impulso irresistible de saltar al mar. Las causas subyacentes del riesgo de suicidio entre los pescadores no han sido objeto de ningú n estudio en particular; sin embargo, la consideración de la situación psicosocial de los trabajadores en el mar, tal como se expone en otro artículo del presente capítulo, parece un buen punto de partida. Existen indicaciones de que el riesgo de suicidio aumenta si los trabajadores dejan de pescar y vuelven a tierra, tanto por un período breve como de forma definitiva.
Etiquetas:
PESCA
martes, 6 de enero de 2009
CUESTIONES AMBIENTALES Y DE SALUD PUBLICA (III)
En la industria de bebidas es frecuente el empleo estacional, sobre todo en zonas del mundo con distintas estaciones y en climas del norte. Una combinació n de tendencias de fabricación que se observa en todo el mundo es el control del inventario “justo en el momento” y el contrato de personal temporal, lo que puede tener una gran repercusió n sobre la seguridad y la salud. Es frecuente que a los trabajadores contratados por cortos períodos de tiempo no se les pueda proporcionar la misma formació n en materia de seguridad que a los trabajadores fijos. En algunos casos, no es la empresa la que soporta los costes resultantes de las lesiones sufridas por el personal temporal sino que los asume la agencia que suministra el trabajador a la empresa. Esto ha creado una situación aparente de “sólo ganancia” para el empleador y el efecto opuesto para los trabajadores en situaciones como é sta. Los gobiernos, empresarios y sindicatos má s interesados están comenzando a ocuparse exhaustivamente de este problema que va en aumento y está n trabajando en mé todos que mejoren la cantidad y la calidad de la formación en materia de seguridad impartida a los trabajadores de esta categoría.
No es habitual que la producción de bebidas dé lugar a problemas de medio ambiente, puesto que no se trata de una “industria chimenea”. Si se excluye la emisión accidental de sustancias químicas peligrosas como el amoniaco anhidro o el cloro, la principal emisió n nociva de la producción de bebidas es el agua residual. Normalmente, este agua residual se trata antes de entrar en los ríos, de ahí que sea rara la aparició n de problemas. En ocasiones se ha tenido que desechar un lote de producto en malas condiciones, que, dependiendo de los ingredientes que formaban parte de la composición, se ha trasladado fuera para su tratamiento o bien se ha diluido con un gran volumen de agua antes de liberarlo al sistema de residuos. El vertido de una gran cantidad de bebida á cida a un río o un lago puede ocasionar la muerte de muchos peces, y esto debe evitarse.
El empleo creciente de aditivos químicos para potenciar el sabor, ampliar el período de validez o como sustitutos del azú car representa un gran problema de salud pú blica. Determinadas sustancias químicas que se utilizan como edulcorantes artificiales está n prohibidas en algunos países porque se ha observado que son cancerígenas. Sin embargo, la mayoría no presentan ningú n riesgo aparente para la salud pú blica. La manipulación de estas sustancias y su presencia en el lugar de trabajo no han sido estudiadas con suficiente profundidad para determinar si entrañ an riesgos de exposición para el trabajador.
No es habitual que la producción de bebidas dé lugar a problemas de medio ambiente, puesto que no se trata de una “industria chimenea”. Si se excluye la emisión accidental de sustancias químicas peligrosas como el amoniaco anhidro o el cloro, la principal emisió n nociva de la producción de bebidas es el agua residual. Normalmente, este agua residual se trata antes de entrar en los ríos, de ahí que sea rara la aparició n de problemas. En ocasiones se ha tenido que desechar un lote de producto en malas condiciones, que, dependiendo de los ingredientes que formaban parte de la composición, se ha trasladado fuera para su tratamiento o bien se ha diluido con un gran volumen de agua antes de liberarlo al sistema de residuos. El vertido de una gran cantidad de bebida á cida a un río o un lago puede ocasionar la muerte de muchos peces, y esto debe evitarse.
El empleo creciente de aditivos químicos para potenciar el sabor, ampliar el período de validez o como sustitutos del azú car representa un gran problema de salud pú blica. Determinadas sustancias químicas que se utilizan como edulcorantes artificiales está n prohibidas en algunos países porque se ha observado que son cancerígenas. Sin embargo, la mayoría no presentan ningú n riesgo aparente para la salud pú blica. La manipulación de estas sustancias y su presencia en el lugar de trabajo no han sido estudiadas con suficiente profundidad para determinar si entrañ an riesgos de exposición para el trabajador.
FIN DE LA INDUSTRIA DE LAS BEBIDAS
Etiquetas:
INDUSTRIA DE LAS BEBIDAS
lunes, 5 de enero de 2009
CUESTIONES AMBIENTALES Y DE SALUD PUBLICA (II)
Los espacios confinados, como tanques, barriles, tinajas, fosos de aguas residuales y tanques de almacenamiento o de mezcla, utilizados frecuentemente en las instalaciones de la industria de bebidas, pueden causar dañ os catastróficos. Este asunto no ha sido objeto de una atención suficiente por parte del personal directivo de la industria de bebidas, pues se considera que la mayor parte de los tanques están “limpios” y los accidentes ocurren con poca frecuencia. Aunque las lesiones en los distintos tipos de tanques utilizados en las fá bricas de bebidas son raras, puede producirse un incidente grave al introducir materiales peligrosos durante las operaciones de limpieza o como conse- cuencia de anomalías atmosfericas, desencadenando un desenlace fatal. (Vé ase el recuadro sobre espacios confinados.)
La mayoría de las instalaciones de fabricació n de bebidas tienen zonas de almacenamiento de materias primas y de producto terminado. El equipo de manipulación de material autopropulsado representa una seria amenaza tanto en las plantas de producción como en cualquier almacén. Las lesiones má s comunes que producen las elevadoras-transportadoras de horquilla y equipo similar son el aplastamiento de peatones o del conductor si el vehículo se da la vuelta. Las plantas de producción con frecuencia se quedan pequeñ as a medida que aumenta la capacidad de producció n del equipo existente. Estas condiciones de espacio insuficiente conducen a accidentes graves con el equipo de manipulació n del material.
La producció n de bebidas requiere agua pura y sistemas de refrigeració n. Las sustancias químicas má s utilizadas para satisfacer estos requisitos son el cloro y el amoniaco líquido anhidro, respectivamente, y ambas se consideran sustancias extremada- mente nocivas. Con frecuencia, el cloro se adquiere y se alma- cena en cilindros metálicos a presión de varios tamañ os. El personal puede lesionarse al sustituir un cilindro por otro o por la existencia de fugas o válvulas defectuosas. La liberació n accidental de amoniaco anhidro puede causar quemaduras en la piel y en el sistema respiratorio. Una liberació n grande e incontrolada de amoniaco anhidro produce concentraciones en el aire suficientemente importantes para explotar violentamente. A menudo, se utilizan sistemas de emergencia para detectar fugas y mecanismos de ventilació n automá tica, así como equipos barrera, junto con procedimientos de evacuació n y respuesta. El cloro y el amoniaco anhidro son sustancias químicas de olor fuerte e identificable y se pueden detectar fá cilmente en el aire. Se considera que estas propiedades son bastante perceptibles para alertar a los trabajadores de su presencia.
El dió xido de carbono, el má s utilizado para la aplicación de presió n y para la carbonatación, y el monó xido de carbono emitido por la combustión interna de los motores, está n presentes en la mayor parte de las fá bricas de bebidas. Las zonas de llenado suelen ser las má s propensas a tener altos niveles de dió xido de carbono, especialmente durante los procedimientos de cambio del producto. Las compañ ías de bebidas han incrementado la gama de productos que ofrecen al pú blico, de modo que los cambios son más frecuentes y aumenta la necesidad de ventilación aspirante del dió xido de carbono. El monó xido de carbono se encuentra en las elevadoras de horquilla o equipo similar. Se puede acumular una concentració n peligrosa si los motores no trabajan de acuerdo con las especificaciones de los fabricantes.
La mayoría de las instalaciones de fabricació n de bebidas tienen zonas de almacenamiento de materias primas y de producto terminado. El equipo de manipulación de material autopropulsado representa una seria amenaza tanto en las plantas de producción como en cualquier almacén. Las lesiones má s comunes que producen las elevadoras-transportadoras de horquilla y equipo similar son el aplastamiento de peatones o del conductor si el vehículo se da la vuelta. Las plantas de producción con frecuencia se quedan pequeñ as a medida que aumenta la capacidad de producció n del equipo existente. Estas condiciones de espacio insuficiente conducen a accidentes graves con el equipo de manipulació n del material.
La producció n de bebidas requiere agua pura y sistemas de refrigeració n. Las sustancias químicas má s utilizadas para satisfacer estos requisitos son el cloro y el amoniaco líquido anhidro, respectivamente, y ambas se consideran sustancias extremada- mente nocivas. Con frecuencia, el cloro se adquiere y se alma- cena en cilindros metálicos a presión de varios tamañ os. El personal puede lesionarse al sustituir un cilindro por otro o por la existencia de fugas o válvulas defectuosas. La liberació n accidental de amoniaco anhidro puede causar quemaduras en la piel y en el sistema respiratorio. Una liberació n grande e incontrolada de amoniaco anhidro produce concentraciones en el aire suficientemente importantes para explotar violentamente. A menudo, se utilizan sistemas de emergencia para detectar fugas y mecanismos de ventilació n automá tica, así como equipos barrera, junto con procedimientos de evacuació n y respuesta. El cloro y el amoniaco anhidro son sustancias químicas de olor fuerte e identificable y se pueden detectar fá cilmente en el aire. Se considera que estas propiedades son bastante perceptibles para alertar a los trabajadores de su presencia.
El dió xido de carbono, el má s utilizado para la aplicación de presió n y para la carbonatación, y el monó xido de carbono emitido por la combustión interna de los motores, está n presentes en la mayor parte de las fá bricas de bebidas. Las zonas de llenado suelen ser las má s propensas a tener altos niveles de dió xido de carbono, especialmente durante los procedimientos de cambio del producto. Las compañ ías de bebidas han incrementado la gama de productos que ofrecen al pú blico, de modo que los cambios son más frecuentes y aumenta la necesidad de ventilación aspirante del dió xido de carbono. El monó xido de carbono se encuentra en las elevadoras de horquilla o equipo similar. Se puede acumular una concentració n peligrosa si los motores no trabajan de acuerdo con las especificaciones de los fabricantes.
Etiquetas:
INDUSTRIA DE LAS BEBIDAS
sábado, 3 de enero de 2009
Ruido
Cuando los barriles metá licos sustituyeron a las barricas de madera, las cerveceras se enfrentaron con un serio problema de ruido. Las barricas de madera apenas hacían ruido durante la carga, la manipulación o al rodarlas, pero los barriles metá licos cuando están vacíos generan altos niveles de ruido. Las modernas plantas de embotellado automá tico producen un volumen de ruido considerable. El ruido se puede reducir introduciendo la manipulación mecánica en los palés. En las plantas de embotellado, la sustitución de los tambores y guías metálicos por nylon o neopreno reduce substancialmente el nivel de ruido.
Etiquetas:
INDUSTRIA DE LAS BEBIDAS
viernes, 2 de enero de 2009
Trabajo en condiciones de calor
En algunos procesos, como la limpieza de tinas de mezcla, los trabajadores está n expuestos al calor y a condiciones de humedad mientras realizan trabajos pesados; se han dado casos de congestión y calambres por calor, especialmente en los que son nuevos en el trabajo. Estas afecciones se pueden evitar incrementando la ingestión de sal, respetando unos períodos adecuados de reposo e instalando y usando duchas. La supervisió n mé dica es necesaria para prevenir micosis en los pies (pie de atleta), que se propaga rá pidamente en condiciones de humedad y temperaturas elevadas.
En todas las zonas de la fá brica, el control de la temperatura y la ventilación, con especial atención a la eliminació n del vapor
y la dotació n de EPP son precauciones importantes, no sólo contra los accidentes y lesiones sino también contra los riesgos má s generales de humedad, calor y frío (por ejemplo, ropa de abrigo para los trabajadores de locales fríos).
Se debe establecer un control para evitar que los trabajadores hagan un consumo excesivo del producto que se fabrica y disponer de bebidas calientes alternativas en las comidas.
En todas las zonas de la fá brica, el control de la temperatura y la ventilación, con especial atención a la eliminació n del vapor
y la dotació n de EPP son precauciones importantes, no sólo contra los accidentes y lesiones sino también contra los riesgos má s generales de humedad, calor y frío (por ejemplo, ropa de abrigo para los trabajadores de locales fríos).
Se debe establecer un control para evitar que los trabajadores hagan un consumo excesivo del producto que se fabrica y disponer de bebidas calientes alternativas en las comidas.
Etiquetas:
INDUSTRIA DE LAS BEBIDAS
jueves, 1 de enero de 2009
FELIZ 2009Métodos orientados al desarrollo de destrezas de conducta
Las destrezas de conducta son las competencias que los trabajadores deberían adquirir como resultado de la educación. La manera más eficaz de mejorarlas es ofrecer a los participantes la oportunidad de practicar en clase, observar có mo se realiza una actividad e intentarla ellos mismos.
Etiquetas:
AGRICULTURA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)